La destacada activista de derechos humanos, Rocío San Miguel, quien fue detenida el pasado 9 de febrero, cumple hoy 58 años mientras se encuentra recluida en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) en El Helicoide, Caracas.
Las acusaciones en su contra incluyen traición a la patria, terrorismo, conspiración, asociación, espionaje y su presunta participación en la operación militar conocida como Brazalete Blanco.
A pesar de haber transcurrido casi tres meses desde su detención, San Miguel no tiene acceso a sus abogados para preparar su defensa. El abogado Joel García, miembro del equipo de defensa de la activista, denunció recientemente que el juez a cargo del caso, Carlos Liendo, no permite que el equipo de defensa técnica privada se juramente para atender a San Miguel. Esta situación genera preocupación, ya que podría dejarla indefensa en un juicio en el que no se respetó el debido proceso.
La defensa pública asignada a San Miguel nunca la ha visitado en El Helicoide, el lugar donde se encuentra recluida. Además, no ha habido comunicación con su familia, lo que agrava aún más su situación.
El 8 de marzo, en conmemoración del Día de la Mujer, Rocío San Miguel envió un mensaje al gobierno de Nicolás Maduro a través de García. En su petición, solicitó que las personas encargadas de tomar decisiones ablanden sus corazones y le concedan pronta libertad. A pesar de las dificultades, San Miguel se mantiene fortalecida y confiada en su inocencia, reiterando que es una mujer de paz y diálogo.


