El 11 de enero de 2025, el gobierno de Japón expresó su firme condena a la investidura de Nicolás Maduro como presidente de Venezuela, un acto que tuvo lugar el día anterior en medio de acusaciones de fraude y falta de transparencia en el proceso electoral. La declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores japonés subraya la creciente preocupación internacional por la situación política en Venezuela y el impacto que tiene en su población.
On January 11, Statement by Press Secretary KITAMURA Toshihiro, regarding the situation in the Bolivarian Republic of #Venezuela, was issued. #PressSecStatement🇯🇵https://t.co/IcCIbyHVAc pic.twitter.com/S3urxNbp7c
— MOFA of Japan (@MofaJapan_en) January 11, 2025
Toshihiro Kitamura, portavoz del Ministerio de Exteriores japonés, señaló que la investidura de Maduro se llevó a cabo sin que el gobierno venezolano proporcionara evidencia que respalde los resultados de las elecciones presidenciales del 28 de julio. “La transparencia del proceso electoral ha sido cuestionada tanto desde dentro como desde fuera del país”, afirmó Kitamura en un comunicado oficial.
Japón ha reiterado su llamado a que se haga pública toda la información necesaria para garantizar la fiabilidad de los resultados electorales.El Ejecutivo nipón también instó a una resolución pacífica de la situación en Venezuela, enfatizando la necesidad de un diálogo inclusivo entre el gobierno y la oposición. “Es fundamental que todas las partes involucradas participen en este proceso para restaurar la democracia lo antes posible”, añadió Kitamura.
La declaración japonesa no solo se limitó a criticar el proceso electoral; también abordó el grave deterioro de las condiciones económicas y sociales en Venezuela. Japón expresó su preocupación por cómo esta crisis está afectando profundamente a la población venezolana y generando un éxodo masivo hacia países vecinos, lo que ha tenido un impacto significativo en la región.
Tokio reafirmó su compromiso de continuar asistiendo al pueblo venezolano, incluidos los refugiados, y ofrecer apoyo a los países vecinos que están lidiando con las consecuencias del éxodo. Esta postura refleja una preocupación más amplia entre las naciones del mundo sobre el bienestar del pueblo venezolano y la necesidad urgente de abordar sus necesidades humanitarias.
Nicolás Maduro fue juramentado como presidente para el período 2025-2031 por una Asamblea Nacional controlada por el oficialismo, a pesar de que la oposición, liderada por Edmundo González Urrutia, reivindica haber ganado las elecciones. La falta de legitimidad en este proceso ha sido objeto de críticas no solo desde Japón, sino también desde otros actores internacionales.
El Grupo de los Siete (G7) también se pronunció sobre la situación, denunciando “la falta de legitimidad democrática” en la toma de posesión de Maduro. En un comunicado conjunto, los ministros de Exteriores del G7 expresaron su rechazo a la represión que enfrenta el pueblo venezolano y reafirmaron su apoyo a una solución pacífica y democrática a la crisis en el país.
Lea también: Gobierno venezolano cierra frontera con Brasil por tres días
La condena japonesa se suma a las voces críticas provenientes de diferentes países y organizaciones internacionales. La República Dominicana, por ejemplo, también declaró que no reconoce la legitimidad democrática del acto de juramentación de Maduro, calificándolo como resultado de un proceso electoral fraudulento. Asimismo, Argentina reiteró su reconocimiento a Edmundo González Urrutia como el legítimo presidente electo.




