El Parlamento israelí, conocido como el Knéset, aprobó en la madrugada de este jueves una controvertida disposición temporal que permitirá a los tribunales condenar a prisión a menores a partir de los 12 años si son hallados culpables de asesinato por motivos «terroristas».
Esta norma, que ha despertado un intenso debate tanto a nivel nacional como internacional, establece que los menores entre 12 y 14 años podrán ser encarcelados en un centro de detención hasta cumplir los 14 años, momento en el cual podrán ser trasladados a una prisión regular.
La nueva ley, que estará en vigor por un período de cinco años con posibilidad de renovación cada dos años, fue impulsada principalmente por el partido ultranacionalista Poder Judío, liderado por Itamar Ben-Gvir, actual ministro de Seguridad Nacional.
La disposición se enmarca en un contexto de creciente tensión y violencia en la región, donde el término «terrorista» se utiliza para referirse tanto a ataques contra civiles como a enfrentamientos con las fuerzas armadas israelíes, lo que complica aún más la situación.
La legislación anterior prohibía la condena a prisión para menores de 14 años en Israel; sin embargo, esta nueva norma modifica significativamente ese enfoque. Durante su presentación, Ben-Gvir argumentó que la medida es necesaria para enfrentar lo que él considera una creciente amenaza de violencia juvenil motivada por el extremismo.
La aprobación de esta ley se produce en un momento en que la violencia entre israelíes y palestinos ha aumentado drásticamente, generando un clima de miedo y desconfianza. Además de esta disposición sobre menores, el Knéset también aprobó un proyecto de ley que permite la deportación de familiares de autores de ataques terroristas.
Esta medida ha sido criticada por organizaciones de derechos humanos y expertos legales, quienes advierten que podría constituir una forma de castigo colectivo y discriminatorio, ya que parece aplicarse principalmente a ciudadanos árabes israelíes y residentes palestinos.
Grupos defensores de los derechos humanos han denunciado que estas medidas son desproporcionadas y contrarias a los principios del derecho internacional. La organización Adalah, dedicada a la defensa de los derechos civiles de los árabes en Israel, ha calificado la ley sobre menores como un acto motivado por el deseo de venganza más que por una verdadera preocupación por la seguridad pública.
Según Adalah, esta legislación no solo afecta a los niños palestinos sino también a aquellos ciudadanos árabes israelíes.
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El uso del término «terrorista» en este contexto es particularmente problemático. En Israel, este término se aplica indiscriminadamente tanto a ataques contra civiles como a enfrentamientos con soldados israelíes. Esto genera confusión y puede llevar a la criminalización de conductas que son vistas en otras partes del mundo como actos de resistencia o protesta.
La implementación de estas leyes podría tener consecuencias duraderas para el sistema judicial israelí y para las relaciones entre las comunidades árabe e israelí. La posibilidad de encarcelar a menores por delitos relacionados con el terrorismo plantea serias preguntas sobre el tratamiento legal y psicológico adecuado para estos jóvenes.


