La Guardia Revolucionaria de Irán afirmó este martes 20 de octubre haber derribado un dron en Ormuz: un MQ-9 estadounidense que, según el cuerpo militar de élite iraní, sobrevolaba el estrecho cuando uno de sus sistemas de defensa aérea lo alcanzó. El anuncio, difundido por el medio estatal IRIB y recogido por la agencia EFE, no incluyó más detalles sobre el punto exacto del derribo ni sobre el destino de la aeronave, y llega en la semana más tensa en meses para la navegación por el paso marítimo por donde circulaba el 20 % del crudo mundial antes de la guerra.
Lo que se sabe hasta ahora del dron en Ormuz
La Guardia Revolucionaria atribuye el derribo a uno de sus sistemas de defensa aérea y lo anunció en un comunicado difundido por IRIB.
La aeronave señalada es un MQ-9, el dron de vigilancia y ataque más utilizado por Estados Unidos en la región.
El anuncio coincide con un recrudecimiento de los ataques iraníes contra buques y petroleros que intentan cruzar el estrecho por la ruta cercana a la costa de Omán.
Este mismo martes, la Marina británica reportó otro incidente entre un petrolero y fuerzas militares al sur del estrecho.
El derribo declarado se produce tras varios días de incidentes encadenados en la zona. El lunes, la propia Guardia Revolucionaria informó de que un petrolero sufrió una explosión y un incendio tras toparse con una mina naval cuando intentaba salir del estrecho por una ruta que Teherán considera «no autorizada», un episodio que esta casa ya contó al detalle cuando otro petrolero se incendió en Ormuz tras chocar con una mina naval. El sábado anterior, Irán había anunciado incidentes similares con otros dos superpetroleros, y el domingo un remolcador fue alcanzado por dos proyectiles de origen desconocido al noreste de Khor Fakkan, en la costa de Emiratos Árabes Unidos, con una persona herida leve.
Un dron en Ormuz eleva la disputa por el estrecho
La República Islámica mantiene cerrado el estrecho de Ormuz desde el inicio de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, y lo utiliza como su principal medida de presión contra Washington. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, advirtió la semana pasada de que la navegación por el estrecho no será segura hasta que Estados Unidos ponga fin a la guerra y al bloqueo de los puertos iraníes.
Washington sostiene la posición contraria: asegura que controla el estrecho y que el comercio de petróleo en la región ha alcanzado niveles cercanos a los anteriores al conflicto. Al mismo tiempo, las fuerzas estadounidenses mantienen un bloqueo naval contra los puertos y buques iraníes y han intensificado las sanciones dentro de la operación «Paria Económico», con la que buscan cortar «todas las opciones económicas» de Irán y forzar su rendición. La presión sobre el Golfo también mueve a los aliados: este mismo martes se conoció que el Reino Unido desplegará cazas Typhoon para defender a Arabia Saudita de los ataques hutíes.
En paralelo al anuncio del derribo, la entidad de la Marina británica Operaciones Marítimas Comerciales (UKMTO) informó este martes de un nuevo incidente en el que se vio involucrado un petrolero y fuerzas militares frente a la costa omaní, al sur del estrecho. Según UKMTO, el hecho ocurrió a unas 121 millas náuticas (224 kilómetros) al este de Duqm, en Omán; la entidad no precisó la naturaleza del incidente ni informó de posibles daños o víctimas, y recomendó a los buques extremar la vigilancia y mantenerse al tanto de las alertas de seguridad marítima.
Por qué importa el dron en Ormuz
Ormuz no es un paso cualquiera: antes de la guerra transportaba alrededor del 20 % del petróleo que consume el mundo, y cada incidente en sus aguas se traduce en presión sobre los precios del combustible, un termómetro que en Estados Unidos se mide en cada gasolinera y que golpea de forma directa a las familias latinas y venezolanas que viven del transporte, las entregas y los trabajos por carretera. Un derribo reconocido de un dron estadounidense, si se confirma la versión iraní, elevaría el riesgo de una respuesta directa de Washington y de un choque mayor en la ruta energética más delicada del planeta. Por ahora, la afirmación es solo iraní y procede de un comunicado sin detalles adicionales; la evolución del tráfico marítimo y cualquier reacción estadounidense marcarán en las próximas horas si este episodio queda en un cruce más de la guerra de desgaste por el estrecho o se convierte en el inicio de una escalada nueva.