Las inundaciones en el suroeste de Estados Unidos obligaron este domingo a evacuaciones masivas.
Las inundaciones en el suroeste de Estados Unidos obligaron este domingo a evacuaciones masivas, rescates en techos y cierres de carreteras en Arizona, Colorado y Nuevo México, una región árida golpeada por el equivalente a dos o tres meses de lluvia en apenas un par de días. Este lunes, los equipos de rescate seguían trabajando en varias comunidades con ríos por encima de su nivel de inundación mayor.
De acuerdo con un despacho de la agencia AP, en Arizona y Nuevo México las autoridades activaron medidas de emergencia ante el aumento del caudal de varios ríos, mientras una nueva tormenta golpeaba la zona. El Servicio Meteorológico Nacional mantuvo avisos y alertas de inundación para casi todo Arizona y partes del sur de Utah, el suroeste de Colorado, el oeste de Nuevo México y el sur de Nevada.
Inundaciones en el suroeste: Pagosa Springs y el río San Juan
Una de las comunidades más afectadas es Pagosa Springs, en Colorado, un pueblo de más de dos mil habitantes conocido por sus aguas termales. Las autoridades advirtieron sobre el riesgo de una inundación de grandes proporciones por la crecida del río San Juan, cuyo nivel podía superar los 6,1 metros (20 pies) durante la noche del domingo, por encima del registro de aproximadamente 5,4 metros (17,8 pies) alcanzado en la devastadora inundación de 1911 que arrasó buena parte del pueblo.
«Este es un evento de inundación potencialmente catastrófico», advirtió la Oficina del Sheriff del condado de Archuleta. Al atardecer del domingo, el río ya rondaba los 4,2 metros (14 pies), según la vocera del condado Vicky Schaffer. Se cerraron las vías de acceso y salida de Pagosa Springs, se habilitó un refugio en una iglesia local y se recomendó evitar el contacto con el río San Juan tras una descarga de aguas residuales. El pueblo acababa de levantar la orden de evacuación por la inundación de la semana anterior cuando tuvo que reponerla el sábado. Según CNN, la crecida de este domingo en Pagosa Springs superó en casi dos pies la de la inundación destructiva del 23 de octubre.
Rescates en Tucson, Sedona y el centro de Arizona
En Sedona, Arizona, se ordenó desalojar de inmediato las viviendas próximas a Oak Creek por el acelerado incremento del nivel del agua, que dejó a varias personas atrapadas en sus casas; los equipos estatales realizaron evacuaciones desde techos con apoyo aéreo, según la gobernadora Katie Hobbs. El condado de Yavapai y la comunidad de Camp Verde emitieron órdenes similares, y en el condado de Gila se ordenó la evacuación total de Gisela, una comunidad de varios cientos de residentes a orillas del arroyo Tonto.
En Tucson, el equipo de rescate técnico de los bomberos rescató a una mujer cuyo automóvil quedó atrapado en una corriente crecida. «Estamos recibiendo dos o tres meses de lluvia en el lapso de un par de días», dijo Aaron Hardin, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional en Tucson. La lluvia cayó casi sin parar el domingo en Flagstaff, donde las autoridades buscaban a un hombre que resbaló y cayó a unas aguas rápidas y no volvió a salir a la superficie, según un comunicado policial del domingo en la noche. Hasta ese momento no se habían reportado heridos ni muertos, y cerca de 20 viviendas del condado de Yavapai necesitaron ayuda de emergencia para reubicar a sus residentes.
Este lunes: 20.000 personas alertadas en Nuevo México
La emergencia siguió escalando este lunes: en el condado de San Juan, en el noroeste de Nuevo México, unas 20.000 personas recibieron alertas para evacuar las zonas situadas a menos de media milla de los ríos Ánimas, La Plata y San Juan, con rescates en curso y agua dentro de viviendas, según el portavoz del condado, Devin Neeley, citado por CNN. Más de diez ríos, arroyos y cauces de Arizona y el suroeste de Colorado superaron el nivel de inundación mayor, el más alto, y algunos marcaron récords nuevos, como el río Little Colorado cerca de Winslow y el río Gila cerca de Solomon, en Arizona.
La tormenta, alimentada por sistemas sucesivos del Pacífico que podrían dejar hasta 10 centímetros (4 pulgadas) de lluvia en la región, comenzó a desplazarse este lunes hacia el centro del país, donde llevará tiempo lluvioso justo en la jornada electoral del martes, un factor que los meteorólogos vigilan por su posible efecto en la participación, tema que La Noticia De Hoy sigue en su cobertura de la recta final hacia las elecciones intermedias en Estados Unidos.
Para las comunidades evacuadas del suroeste, la prioridad inmediata sigue siendo el agua: las autoridades mantienen cerradas carreteras clave, piden no intentar cruzar cauces crecidos y advierten que algunas inundaciones de ríos desbordados podrían prolongarse al menos hasta el martes, como también recoge el balance de emergencias que han marcado este inicio de semana en la región.
Con información de AP y CNN.