Estados Unidos

Inseguridad alimentaria en Fairfax: crece la fila en el cuarto condado más rico de EE. UU.

La inseguridad alimentaria en Fairfax se percibe en la fila de un banco de alimentos del norte de Virginia.

La inseguridad alimentaria en Fairfax se percibe en la fila de un banco de alimentos del norte de Virginia. Fairfax es el cuarto condado más rico de Estados Unidos, con ingresos familiares medios superiores a 153.000 dólares al año, y está a apenas 25 kilómetros de la Casa Blanca. Aun así, cada vez más residentes acuden a organizaciones como Food for Others para completar la compra del mes, mientras el presidente Donald Trump repite en campaña que la pobreza acaba de alcanzar su nivel más bajo de la historia.

El contraste marca la víspera de las elecciones intermedias de este martes 3 de noviembre. Para muchos votantes de Fairfax, la discusión no es un eslogan: es el precio de la carne, de la gasolina y de los productos básicos, en una zona donde los alimentos subieron un 3,5 % interanual en septiembre y los combustibles un 33,8 %, según la Oficina de Estadísticas Laborales.

Inseguridad alimentaria en Fairfax: 24 dólares al mes de ayuda

Don Donnuck, residente de Fairfax de 66 años, vive en la misma casa que heredó de sus padres y depende de la Seguridad Social. Recibe 24 dólares mensuales en ayuda alimentaria y completa su compra en los bancos de alimentos administrados por organizaciones sociales. «Conseguir dinero suficiente para comprar comida para todo el mes cuando vives de la Seguridad Social se ha vuelto prácticamente imposible», dijo en entrevista con la agencia EFE.

Don contó que un paquete de tres libras de carne molida cuesta unos cuatro dólares más que hace algo más de un año. Su testimonio resume el golpe del encarecimiento de la vida para quienes tienen ingresos fijos: la ayuda no crece al ritmo de los precios y la diferencia se cubre en las filas de las organizaciones benéficas.

Alonzo Lockridge, de 62 años y también usuario de los bancos de alimentos en Fairfax, describió como un «golpe grave» los recortes a los programas sociales impulsados por Trump. Se refirió en particular al recorte de unos 186.000 millones de dólares al programa de asistencia alimentaria SNAP, aprobado a nivel nacional dentro del paquete fiscal republicano de 2025.

Food for Others atiende entre un 8 % y un 13 % más de demanda

Food for Others distribuye alimentos gratuitos en el norte de Virginia desde hace 30 años. Su directora ejecutiva, Deb Haynes, afirmó que algunos de sus programas registraron un crecimiento de entre el 8 % y el 13 %, y que están llegando personas que nunca antes habían tenido que pedir ayuda alimentaria. Entre ellas hay decenas de exempleados de instituciones federales despedidos desde 2025 por iniciativa de la administración Trump.

«Es realmente difícil, desde el punto de vista emocional, para aquellos que nunca habían experimentado inseguridad alimentaria tener que venir a pedir ayuda», señaló Haynes. La organización, además, recibe un 20 % menos de alimentos que el año anterior a través del Programa de Asistencia Alimentaria de Emergencia (TEFAP), gestionado por el Departamento de Agricultura.

Las donaciones también cayeron: las procedentes de supermercados bajaron un 26 % interanual y las de otro de sus programas de donación, un 34 % en lo que va del año fiscal. A eso se suma el costo del combustible: por la guerra en Irán y en Ucrania, la factura de diésel de septiembre fue 1.200 dólares más alta que la de febrero, explicó Haynes.

El bolsillo decide en las elecciones intermedias

«El impacto económico es tan grave que hay personas que han pasado de estar en condiciones de ayudar económicamente a otros a necesitar asistencia ellas mismas», detalló la directora de Food for Others. Esa frase resume el cambio que se observa en Fairfax: la ayuda alimentaria ya no llega solo a los hogares históricamente pobres, sino también a vecinos con empleo e ingresos que dejaron de alcanzar.

Mientras tanto, Trump insiste en los mítines en que «la tasa de pobreza acaba de alcanzar su mejor nivel, el más bajo de la historia de EE. UU.». El mensaje choca con la experiencia de la fila en Fairfax y con lo que miden las encuestas: según un sondeo del Pew Research Center citado por EFE, el 84 % de los votantes considera que la situación económica será muy importante para decidir su voto este 3 de noviembre.

Para Don, sin embargo, la cuestión es más inmediata que electoral. «No sé qué haríamos personas como yo sin lugares como este», concluyó al salir con su dotación de alimentos. En el condado rico junto a Washington, esa frase se repite cada semana en la fila, a un día de que Estados Unidos decida el control del Congreso.

Con información de EFE.

Noticias relacionadas

Descarga nuestra app oficial

La Noticia De Hoy, disponible en App Store. Las noticias importantes, primero en tu teléfono.

Disponible en App Store