El Ayuntamiento de Limoges quedó prácticamente destruido este sábado tras un incendio provocado durante un ataque de manifestantes en plena jornada de protestas sociales en Francia. El edificio, levantado a finales del siglo XIX y catalogado como monumento histórico, ardió durante horas: las llamas alcanzaron las plantas superiores, la techumbre terminó derrumbándose y la torre del reloj colapsó ante los bomberos que no lograron controlar el fuego a tiempo.
Ayuntamiento de Limoges: el ataque ocurrió hacia las 5:00 de la tarde
Varios centenares de personas prendieron fuego al edificio hacia las 5:00 p. m., hora local, y dejaron varios vehículos volcados frente a la sede municipal, en el centro de Limoges. Según los reportes de testigos recogidos por AFP, un grupo de encapuchados incendió primero un vehículo policial frente al Ayuntamiento, rompió los cristales e ingresó al inmueble para provocar el incendio, mientras comercios del centro también eran saqueados. Las personas que estaban dentro fueron evacuadas con rapidez y el fuego se extendió por una de las alas hasta alcanzar el tejado, cuyas vigas cedieron. El prefecto local, Maurice Barate, aseguró que el edificio quedó «prácticamente destruido» y describió el episodio como una «catástrofe para el patrimonio».
Lo que se sabe hasta ahora
- Lugar y hora: sábado 17 de octubre, hacia las 5:00 p. m., en el Ayuntamiento de Limoges, en el centro de Francia, durante la jornada nacional de protestas.
- El edificio: construido entre 1876 y 1883 e inspirado en el antiguo Ayuntamiento de París; está catalogado como monumento histórico.
- Daños: el incendio se propagó a las plantas superiores, la techumbre colapsó y la torre del reloj se derrumbó; el prefecto lo da por «prácticamente destruido».
- El saldo nacional: el primer ministro Sébastien Lecornu cifró a última hora del sábado en 1.200 los detenidos en todo el país durante las protestas.
- Sin víctimas en Limoges: los ocupantes del edificio fueron evacuados con rapidez y las fuentes consultadas no reportan fallecidos en este hecho.
«No hay palabras para condenar lo que ha ocurrido, de tan abyecto que es», afirmó el alcalde de la ciudad, Guillaume Guérin, horas después del ataque. «Desde mañana vamos a asegurar una continuidad del servicio, vamos a organizarnos. Han destruido un edificio que los habitantes de Limoges aman, pero no han destruido el servicio público. Es un monumento que quema, pero no la República», señaló. Guérin se mostró confiado en que los responsables serán llevados ante la justicia —«seréis detenidos», fue su mensaje— y sostuvo que los agentes de la Policía Nacional encargados de la seguridad «no tenían suficientes medios» para hacer frente al millar de participantes violentos presentes en la movilización. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, confirmó que el incendio se produjo durante los disturbios relacionados con las protestas.




