La filtración de datos en Corea del Sur llegó hasta el nivel más alto del Estado. El Gobierno surcoreano informó este martes que investiga la exposición en línea de los datos del pasaporte del presidente Lee Jae Myung y de más de 160 funcionarios, un incidente que obligó a renovar los documentos de viaje de todos los afectados, incluido el propio mandatario.
Según los medios locales citados por la agencia AFP, en junio se subió a un sitio web un archivo informático que contenía datos personales, entre ellos los números de pasaporte y las fechas de nacimiento de la pareja presidencial y de los altos funcionarios que acompañaban a Lee en un viaje al extranjero. El archivo se divulgó en VirusTotal, una plataforma de análisis de programas maliciosos, antes de la visita del presidente a Europa, y permaneció accesible durante casi cinco meses.
Filtración de datos en Corea del Sur: pasaportes renovados y rastro borrado
La Cancillería surcoreana renovó los pasaportes de todas las personas afectadas, incluido Lee Jae Myung, y logró que la información expuesta fuera eliminada del sitio web. Así lo confirmó este martes el portavoz Park Doo-soon en una conferencia de prensa en Seúl, en la que precisó que todavía no está claro quién subió el archivo ni con qué propósito.
Park señaló que el Ministerio de Exteriores trata el incidente como una filtración de datos y no como un ciberataque. Con esa hipótesis de trabajo, los investigadores examinan las computadoras y las cuentas de correo electrónico utilizadas para preparar el viaje presidencial, en busca del punto exacto por el que salió el archivo y de si hubo más documentos comprometidos.
Un fallo de seguridad en torno al círculo presidencial
El caso abre preguntas incómodas para Seúl: los datos expuestos no corresponden a ciudadanos comunes, sino al presidente, a su esposa y a la delegación que lo acompaña en sus giras, justo el tipo de información que los protocolos de seguridad protegen con más celo. Que un archivo así permaneciera accesible durante casi cinco meses sin que nadie lo detectara agrava el alcance del fallo, más allá de quién lo haya subido.