El multimillonario tecnológico Elon Musk anunció este lunes, 29 de enero, que su empresa Neuralink ha logrado implantar con éxito uno de sus chips cerebrales inalámbricos en un ser humano.
Los primeros resultados revelan la detección de prometedores picos neuronales e impulsos nerviosos, y el paciente se está recuperando satisfactoriamente.
El objetivo de Neuralink es conectar cerebros humanos a computadoras y ayudar en el tratamiento de afecciones neurológicas complejas.
Tras obtener la autorización de la FDA en mayo, la empresa ha dado inicio a un estudio de seis años de duración, en el que se utiliza un robot para insertar quirúrgicamente 64 hilos flexibles, más finos que un cabello humano, en una parte del cerebro que controla la «intención de movimiento».
Neuralink afirma que estos hilos permiten que su implante experimental, alimentado por una batería recargable de forma inalámbrica, registre y transmita señales cerebrales de manera inalámbrica a una aplicación que decodifica la intención de movimiento de la persona.
Asimismo, Elon Musk compartió la red social X, de la que es propietario, que el primer producto de Neuralink se llamará “Telepathy”, y permitirá controlar dispositivos como teléfonos y computadoras con el pensamiento.
«Los primeros usuarios serán personas que hayan perdido la funcionalidad de sus extremidades», añadió.
Aunque la participación de Musk ha dado notoriedad a Neuralink, la empresa se enfrenta a una competencia álgida, con rivales que tienen un historial que se remonta a hace dos décadas.
Empresas como Blackrock Neurotech, con sede en Utah, Estados Unidos, y Precision Neuroscience, creada por un cofundador de Neuralink, también buscan ayudar a personas con parálisis a través de interfaces cerebro-computador.
Los dispositivos existentes han demostrado resultados prometedores, como la capacidad de monitorear la actividad cerebral para ayudar a personas con dificultades para comunicarse.


