La guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) anunció un paro armado indefinido en el departamento del Chocó, Colombia, alegando precariedad en la situación humanitaria y presunta colusión entre militares y paramilitares de la región.
El ELN ha instado a la población a “abstenerse de moverse para evitar incidentes”, lo que ha generado preocupación entre las autoridades y la población.
“La situación humanitaria en el departamento sigue siendo precaria, la presencia del paramilitarismo arrecia contra la población humilde de este territorio, en complacencia con la fuerza pública que opera en este sector de la región”, señaló un comunicado del Frente de Guerra Occidental Omar Gómez del ELN que circuló el viernes pasado.
“Por tal motivo decretamos paro armado indefinido en los ríos San Juan, Sipí y Cajón a partir de las 00:00 horas del día 10 de febrero del año en curso, con el fin de salvaguardar la vida e integridad de la población no combatiente. Invitamos a la población a que se abstengan de moverse para evitar incidentes”, dijo el ELN.
Por su parte, la gobernadora del departamento, Nubia Carolina Córdoba-Curi, a través de su cuenta X, anunció y rechazó el paro armado, calificándolo como una violación masiva de derechos humanos. La prioridad, según la gobernadora, debe ser garantizar la movilidad de las comunidades, el acceso a la salud y la seguridad alimentaria.
“El Chocó nuevamente se enfrenta a una violación masiva de derechos humanos por paro armado, a tan solo días del anuncio de la prórroga del cese el fuego”.
Y agregó: “El confinamiento al que viene siendo sometida la población de más de cinco municipios del río San Juan no puede ser admitida desde ningún punto de vista. Aboca a la intervención de todas las entidades del orden nacional y territorial, así como de los cooperantes internacionales. ¡Se trata de los derechos humanos de la gente!”.
El paro armado del ELN podría poner en peligro los acuerdos alcanzados recientemente entre la guerrilla y el gobierno, incluyendo la prórroga del cese el fuego y la suspensión temporal de los secuestros. A pesar de la preocupación, las autoridades esperan que este paro armado no afecte la tregua pactada entre el gobierno y los guerrilleros.
La situación en el departamento del Chocó es tensa, y se espera que las autoridades nacionales y territoriales, así como los cooperantes internacionales, intervengan para garantizar los derechos humanos de la población afectada.


