El derrumbe de una escuela en Pakistán suma ya 34 muertos y mantiene en vilo a todo Peshawar. La Policía de Pakistán abrió una investigación contra los propietarios y el contratista del centro privado Al-Khair, el colegio cuyo edificio se…
El derrumbe de una escuela en Pakistán suma ya 34 muertos y mantiene en vilo a todo Peshawar. La Policía de Pakistán abrió una investigación contra los propietarios y el contratista del centro privado Al-Khair, el colegio cuyo edificio se derrumbó el jueves en Peshawar, en el noroeste del país, en una tragedia que ya deja 34 muertos. El director de la escuela fue detenido y los agentes realizan redadas para arrestar al resto de los implicados.
El derrumbe de una escuela en Pakistán ocurrió durante el horario de clases en el barrio de Dir Colony. Varios techos cedieron de forma sucesiva y dejaron atrapados a alumnos y docentes bajo los escombros, en un edificio que, según la propia Policía, no cumplía las normas de construcción.
El derrumbe de una escuela en Pakistán deja 33 niños muertos
El balance oficial actualizado eleva a 34 las víctimas mortales: 33 alumnos de entre seis y trece años y una profesora de 25 años, identificada como Samreen Bibi. El desplome afectó a tres aulas repartidas en distintas plantas, en las que en ese momento se encontraban alrededor de un centenar de estudiantes.
La causa judicial se registró al amparo del artículo 322 del Código Penal paquistaní, la figura que sanciona las muertes causadas sin intención de matar. Entre los señalados figuran los propietarios del centro, sus accionistas y el contratista encargado de la construcción.
Techos fuera de norma y carga excesiva, la hipótesis oficial
El jefe de la Policía de Peshawar, Mian Saeed, explicó que las losas de los techos no cumplían las normas de construcción y que la estructura soportaba una carga excesiva para su capacidad. El edificio, levantado sobre una calle muy estrecha y en mal estado de conservación, no pudo sostener el peso al que estaba sometido, según otro alto mando policial, Farhan Ahmad, que calificó lo ocurrido como una negligencia grave.
El Departamento de Educación Primaria y Secundaria de la provincia de Khyber Pakhtunkhwa constituyó además una comisión de tres miembros para investigar las circunstancias del accidente y revisar las condiciones del centro.
Condolencias y exigencia de un informe detallado
El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, y el gobernador provincial, Faisal Karim Kundi, expresaron sus condolencias a las familias de las víctimas. Kundi solicitó un informe detallado sobre las causas del derrumbe, mientras la investigación policial sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones.
La tragedia vuelve a poner el foco sobre la seguridad de los edificios escolares en Pakistán, donde las deficiencias de construcción y el escaso control de las normas son una queja recurrente de las comunidades educativas. Como contamos en la primera cobertura de este medio, el derrumbe ya había dejado decenas de alumnos muertos en las primeras horas del rescate: Mueren 32 alumnos y una profesora en el derrumbe de una escuela en Pakistán.
Las autoridades provinciales prometieron depurar responsabilidades y los familiares de los niños aguardan el resultado de la investigación para saber si la escuela debió estar abierta en esas condiciones.
La investigación por el derrumbe de una escuela en Pakistán avanza así en varios frentes a la vez: el policial, con el director detenido, las redadas en curso y la causa abierta contra propietarios, accionistas y contratista; el judicial, bajo la figura de las muertes causadas sin intención de matar; y el administrativo, con la comisión provincial de tres miembros que deberá revisar qué falló en el control del centro Al-Khair y en la supervisión de sus instalaciones.
Mientras tanto, en Peshawar, las familias de los 33 alumnos fallecidos y de la profesora Samreen Bibi esperan respuestas concretas sobre una estructura que, según la versión oficial, soportaba más carga de la permitida y cuyos techos no cumplían las normas. El informe detallado reclamado por el gobernador provincial y las conclusiones de esa comisión serán claves para saber si hubo más negligencias y para decidir qué medidas se adoptan en otros centros escolares de la provincia.
El derrumbe de una escuela en Pakistán ha vuelto a abrir, además, el debate sobre quién debe responder cuando un centro abre sus puertas en un edificio inseguro: para las familias, el derrumbe de una escuela en Pakistán no puede cerrarse sin responsabilidades claras, sin el informe prometido y sin garantías de que ningún otro colegio de Peshawar funciona en condiciones parecidas a las del Al-Khair.