Desde las 11:59 de la noche del martes 3 de noviembre, ningún pasajero podrá abordar un vuelo con destino o escala en Estados Unidos sin haber firmado antes la declaración sanitaria para viajar a Estados Unidos que ordenaron los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Las aerolíneas ya comenzaron a avisar del nuevo requisito a sus viajeros en Colombia y en el resto de la región, porque sin ese documento no habrá abordaje, aunque el pasaporte, la visa y el tiquete estén en regla.
¿Qué certifica la declaración sanitaria para viajar a Estados Unidos?
Es un formulario individual y firmado en el que cada pasajero certifica que no estuvo físicamente en la República Democrática del Congo durante los 21 días previos a su vuelo. La cuenta incluye incluso las escalas en aeropuertos congoleños, aunque la persona no haya salido de la terminal. Los 21 días no son un número escogido al azar: corresponden al periodo máximo de incubación del virus del ébola. La declaración podrá diligenciarse en papel o en formato digital, según lo disponga cada aerolínea, y será la compañía aérea la encargada de verificarla antes del embarque y de conservar los registros.
¿A quiénes aplica y quiénes no podrán volar?
La exigencia alcanza a todos los viajeros: turistas, ciudadanos estadounidenses, residentes permanentes y tripulaciones, tanto en vuelos directos como en itinerarios que usen un aeropuerto de Estados Unidos solo como conexión. Por los menores de edad firman el padre, la madre o un adulto autorizado. Quien sí haya estado en el Congo dentro de los 21 días anteriores no podrá abordar hasta cumplir el día 22 contado desde su salida de ese país, salvo que obtenga una exención de los CDC por razones humanitarias. En la práctica, la declaración sanitaria para viajar a Estados Unidos se suma a los documentos que el pasajero debe tener listos antes de llegar al mostrador de la aerolínea. Y entregar información falsa a sabiendas tiene consecuencias serias: según la propia orden, el Departamento de Justicia puede procesar al pasajero, que se expone a multas y hasta a un año de prisión.




