El comercio electrónico venezolano acumula un crecimiento de 84% al cierre de septiembre frente al mismo período de 2025, y el sector espera que la cifra sea todavía mayor al terminar el año, impulsada por el trimestre de mayor consumo. Así lo informó Richard Ujueta, presidente de la Cámara Venezolana de Comercio Electrónico (Cavecom-e), quien se mostró optimista sobre el desempeño de las ventas por internet en la recta final de 2026.
El comercio electrónico venezolano creció 84% hasta septiembre
«El año pasado crecimos el 125%, el tope pero muy lejos de toda la región, mientras que la región viene creciendo a un ritmo de 20%. A estas alturas, a septiembre del 2026, el comercio electrónico lleva 84% de crecimiento, lo que significa que vamos a rebasar a finales de año porque vienen los tres meses de repunte importante», afirmó Ujueta en declaraciones ofrecidas a Unión Radio. La comparación regional ayuda a dimensionar el fenómeno: mientras el comercio digital latinoamericano avanza a un ritmo cercano al 20%, Venezuela encadena dos años de expansión a tasas de tres dígitos o cercanas, partiendo, eso sí, de una base mucho más pequeña y de años de rezago tecnológico.
El empuje no viene solo del volumen de ventas. Detrás hay una transformación silenciosa de los hábitos de consumo: cada vez más venezolanos compran alimentos, ropa, electrodomésticos y servicios desde el teléfono, pagan con aplicaciones bancarias o billeteras digitales y reciben los productos a domicilio, una rutina que hace una década era marginal fuera de las grandes ciudades. Para los comercios, la tienda en línea dejó de ser un complemento y pasó a ser, en muchos casos, el canal que más crece.
La recta final del año: tres meses de repunte
La expectativa del gremio descansa en el calendario: octubre, noviembre y diciembre concentran las campañas de descuentos, el pago de aguinaldos y las compras navideñas, la temporada en la que tradicionalmente se dispara el consumo en Venezuela. Si el ritmo de los primeros nueve meses se mantiene, Cavecom-e anticipa que el crecimiento acumulado de 84% será rebasado al cierre del ejercicio, acercando al sector a otro año de expansión extraordinaria tras el 125% registrado en 2025.
Ese dinamismo convive, sin embargo, con las fragilidades de la economía venezolana: la inflación, el tipo de cambio y el poder adquisitivo siguen marcando cuánto pueden gastar los hogares, un debate que esta misma semana se reflejó en la discusión sobre si alcanzan 500 dólares para vivir en Venezuela. El comercio digital crece, en parte, porque ofrece a los consumidores comparar precios y cazar ofertas sin moverse de casa, y a los vendedores, llegar a clientes en todo el país sin abrir nuevas tiendas físicas.
Gobernanza digital y una ley en camino
Más allá de las ventas, Ujueta destacó la necesidad de impulsar la digitalización del país mediante el fortalecimiento de la «gobernanza digital», un factor que considera determinante para consolidar el avance de la economía digital. A su juicio, para que el sector siga expandiéndose es indispensable un marco legal robusto y un Estado capacitado para acompañar esa transformación, con reglas claras sobre protección al consumidor, pagos electrónicos, logística y tributación de las operaciones en línea.
En ese sentido, informó que en la Asamblea Nacional está en desarrollo una propuesta de ley para impulsar el sector. Una norma específica para el comercio electrónico es una vieja aspiración del gremio, que la considera clave para dar seguridad jurídica a empresas y compradores y para formalizar a miles de emprendedores que hoy venden por redes sociales y aplicaciones de mensajería.
Lo que significa para la diáspora y los emprendedores
El crecimiento del comercio electrónico también se lee fuera de Venezuela: millones de venezolanos en el exterior compran en línea para sus familias dentro del país —desde mercados y medicinas hasta electrodomésticos— y ese flujo se ha convertido en una vía adicional de apoyo económico que se suma a las remesas tradicionales. Para los emprendedores locales, en cambio, la oportunidad viene con tarea: formalizarse, ofrecer medios de pago confiables y resolver la entrega a tiempo son hoy la diferencia entre crecer con la ola o quedarse fuera de ella. El dato de fondo es que la economía venezolana, aun con sus limitaciones, se está digitalizando a un ritmo que ya supera al de la región, como ocurre también en la industria tradicional, donde la producción de cemento intenta responder a la reconstrucción. La información original fue reportada por El Nacional. Puede seguir esta y otras historias en nuestra sección de Venezuela. (Con información de El Nacional)