Cerúndolo y Etcheverry ganan en Viena y lo hacen cuando más lo necesitaban.
Cerúndolo y Etcheverry ganan en Viena y lo hacen cuando más lo necesitaban. La pareja argentina se impuso este miércoles en el cuadro de dobles del ATP 500 de Viena a la prestigiosa dupla formada por el salvadoreño Marcelo Arévalo y el croata Mate Pavic por 7-6 (8) y 7-5, en un partido de máxima paridad sobre la pista dura cubierta de la capital austríaca que les devuelve la confianza en el tramo final de la temporada.
El triunfo tiene un peso que va más allá de una primera ronda de dobles. Arévalo y Pavic llegaban como los terceros preclasificados del certamen, una de las parejas más respetadas del circuito, y los argentinos tuvieron que sostener su mejor nivel en cada cierre de parcial para quedarse con la victoria y con el pasaje a la próxima ronda.
Cerúndolo y Etcheverry ganan en Viena tras un primer set de infarto
El primer set fue un pulso sin concesiones. Ambos lados resguardaron sus turnos de saque y nadie logró imponer una diferencia clara, por lo que la manga se resolvió en el desempate. Allí el binomio albiceleste necesitó un esfuerzo supremo: se impuso por 10-8 en el tie-break, con la máxima concentración en los puntos que decidían el parcial.
La segunda manga mantuvo el mismo guion de igualdad. Cerúndolo, porteño, y Etcheverry, platense, se mostraron sólidos y en sintonía, firmes desde la devolución y pacientes para esperar su momento. La oportunidad llegó sobre el final: la pareja argentina quebró en el tramo decisivo y selló el definitivo 7-5 que cerró el partido en sets corridos.
Un bálsamo tras las derrotas en singles
El festejo cobra un valor especial porque ambos venían de tropezar prematuramente en el cuadro individual del mismo torneo. Etcheverry cayó en su debut frente al italiano Matteo Berrettini y Cerúndolo hizo lo propio ante el británico Cameron Norrie, dos salidas tempranas que prolongaban los sinsabores de las últimas semanas para el tenis argentino en la gira europea bajo techo.
Por eso la modalidad de dobles apareció como un bálsamo clave: competir juntos, soltar la tensión y recuperar sensaciones sin la presión del cuadro de singles. La respuesta en la pista fue la mejor posible, con una versión sólida de los dos justo cuando el calendario entra en su recta final y cada victoria cuenta para cerrar el año con otro ánimo.
Lo que sigue para la dupla argentina en el ATP 500
Con el pasaje a la próxima ronda asegurado, Cerúndolo y Etcheverry renuevan sus expectativas en Viena y buscan estirar su camino como pareja. El rodaje compartido también les sirve en lo individual: afianzar la devolución, la red y la toma de decisiones en puntos calientes, herramientas que ambos necesitan para el cierre de la gira europea en canchas rápidas.
El torneo vienés, uno de los ATP 500 más tradicionales del otoño europeo, reúne esta semana a varias de las mejores raquetas del circuito, entre ellas Carlos Alcaraz, que también avanzó en su debut en Viena. En el resto de la jornada deportiva, el fútbol español movió su banquillo más sonado con el nombramiento de Eder Sarabia como nuevo entrenador del Espanyol hasta 2028.
Para los argentinos, la misión inmediata es sostener lo mostrado ante Arévalo y Pavic: si mantienen la firmeza con el saque y la agresividad en la devolución que exhibieron este miércoles, su aventura en Viena puede durar varios días más.