Alias Óscar, reconocido como el jefe de sicarios del Clan del Golfo, fue arrestado este miércoles por la Séptima Brigada del Ejército Nacional y el Gaula de la Policía, en una operación conjunta. Óscar presuntamente se encargaba de coordinar a grupos de sicarios en el Meta, Casanare, Vichada y Cundinamarca.
La captura se llevó a cabo en el marco de la Operación Agamenón, una iniciativa enfocada en debilitar al Clan del Golfo y frenar sus actividades ilícitas a nivel nacional.
Alias Óscar fue detenido en una calle de Villavicencio, donde se encontraba prófugo de la justicia. El presunto delincuente tenía una orden de captura por los delitos de secuestro simple y hurto agravado, además de ser el presunto coordinador de homicidios selectivos, extorsiones y secuestros a empresarios, comerciantes y ganaderos en las regiones mencionadas.
Según el Ejército Nacional del Colombia, alias Óscar, de 40 años, era responsable de fortalecer el subsistema financiero del Clan del Golfo a través del cobro de cuotas extorsivas en varios municipios, generando ganancias millonarias para la organización delictiva.
“Alias Óscar, de 40 años, se dedicaba a fortalecer el subsistema financiero del Clan del Golfo a través del cobro de cuotas extorsivas en los municipios de Puerto Gaitán, Puerto López, Villavicencio, Cabuyaro y Barranca de Upía, en el Meta; Villanueva, Monterrey y Tauramena, en Casanare; La Primavera, en Vichada, y Paratebueno, en Cundinamarca”, indicó el Ejército en un comunicado.
Asimismo, el Batallón de Inteligencia Militar Número 4 reveló que alias Óscar “recaudaba entre 400 y 500 millones de pesos mensuales para un aproximado de 5.000 millones de pesos anuales, dinero que hoy gracias a esta captura dejarán de recibir estos delincuentes, siendo una afectación contundente a sus finanzas”.
Además, explicaron que aquellos que se negaban a pagar las extorsiones eran víctimas de asesinato, evidenciando la brutalidad de las acciones de alias Óscar y su red criminal.
El Ejército Nacional también señaló que el capturado también tenía la responsabilidad de coordinar rutas y reuniones con carteles internacionales, debilitando el control y liderazgo del Clan del Golfo en la región.


