El canje de prisioneros Ucrania y Rusia de este viernes devolvió a casa a 270 ucranianos y a 270 militares rusos.
El canje de prisioneros Ucrania y Rusia de este viernes devolvió a casa a 270 ucranianos y a 270 militares rusos, en el intercambio más grande de los últimos meses entre los dos países en guerra. La mayoría de los liberados por Moscú estaba en cautiverio desde 2022 y entre ellos hay cinco soldados a los que se daba por muertos desde el ataque contra la cárcel de Olenivka, en julio de ese año.
«270 de los nuestros están en casa. Un resultado muy importante», escribió el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, al anunciar el regreso. El mandatario aseguró que muchos de los liberados fueron condenados de forma ilegal en Rusia y prometió seguir buscando a cada prisionero que permanece del otro lado: «Recordamos a todos y cada uno y seguimos buscándolos a todos».
Lo que se sabe hasta ahora
• Cada bando entregó a 270 prisioneros, el canje mayor desde hace meses: el anterior de este tamaño fue el 19 de agosto, con 103 uniformados por lado.
• Del lado ucraniano volvieron 261 soldados —38 de ellos oficiales— y nueve civiles, según la Oficina Presidencial.
• Cinco de los liberados figuraban como fallecidos en el ataque a la prisión de Olenivka de julio de 2022 y regresaron con vida.
• Algunos de los soldados llevaban cautivos desde 2018 y 2020, de la guerra del Dombás, antes de la invasión a gran escala.
• Los militares rusos canjeados se encuentran en Bielorrusia, donde reciben ayuda médica y psicológica antes de ser trasladados a Rusia.
Canje de prisioneros Ucrania y Rusia: los defensores de Mariúpol y los cinco de Olenivka
Según Zelenski, la mayoría de los liberados son combatientes que defendieron Mariúpol, la ciudad portuaria que cayó en manos rusas tras un largo asedio en 2022. También regresaron defensores de los frentes de Donetsk, Luhansk, Járkov, Zaporizhzhia, Jersón, Kiev, Mikoláyiv y Chernígov, entre ellos miembros de la Guardia Nacional —incluidos combatientes del regimiento Azov—, guardias de frontera, integrantes de la Defensa Territorial, de la Armada, de las fuerzas terrestres y de las tropas de asalto aéreo.
El regreso más emotivo fue el de los cinco soldados que se creían muertos en Olenivka, donde decenas de prisioneros ucranianos perecieron en un ataque contra el centro de detención en julio de 2022, cuya autoría Kiev atribuye a Moscú. Sus familias los contaron entre los fallecidos durante más de cuatro años.
Todos los liberados recibirán atención médica y una rehabilitación que les permita reintegrarse a la vida cotidiana, además de compensaciones económicas, aseguró el jefe de la Oficina Presidencial, Kirilo Budánov.
También volvieron civiles: una mujer de 90 años entre ellos
El defensor del pueblo ucraniano, Dmitró Lubinets, anunció además un acuerdo, a través del canal de comunicación humanitaria con la comisionada rusa de derechos humanos, Yana Lantrátova, para intercambiar a siete civiles por cada bando. Entre los civiles que regresaron a Ucrania hay una mujer de 90 años con movilidad reducida, una mujer de 50 años con graves problemas de salud y una madre con un niño pequeño que habían quedado atrapados en Mariúpol cuando la ciudad fue tomada por los rusos.
En paralelo, este jueves hubo un intercambio de cadáveres entre ambos bandos en la frontera entre Ucrania y Bielorrusia, en el que Rusia entregó los cuerpos de 252 militares ucranianos fallecidos en combate y recibió 25 cuerpos de tropas rusas, según la agencia bielorrusa Belta.
Un gesto humanitario en medio de la guerra
Los canjes de prisioneros son uno de los pocos ámbitos de cooperación que Kiev y Moscú mantienen desde el inicio de la invasión de febrero de 2022, y miles de soldados cautivos han cambiado de manos desde entonces. El intercambio de este viernes se conoce en la misma semana en que la Casa Blanca anunció un alto el fuego localizado en Oleshky mediado por Melania Trump, mientras en el frente este Ucrania ordenaba evacuar a las familias de Kramatorsk y Sloviansk, sus dos últimos grandes bastiones en Donetsk. Por qué importa: para cientos de familias, el canje de este viernes no es un movimiento diplomático, sino el fin de años de espera por alguien a quien incluso llegaron a dar por muerto.