El buque USS Charleston se convirtió este martes en el centro de una nueva fricción entre China y Estados Unidos: el Ejército chino denunció que el buque de combate litoral estadounidense entró sin autorización en las aguas próximas al arrecife Sabina, en el disputado mar de China Meridional, y aseguró que desplegó fuerzas navales para seguirlo y vigilarlo.
Lo que se sabe hasta ahora
El buque USS Charleston accedió durante la madrugada de este martes a las inmediaciones del arrecife Sabina, conocido en China como Xianbin, en el archipiélago de las islas Spratly, según el Mando del Teatro Sur del Ejército Popular de Liberación.
El portavoz naval de ese mando, Yin Gang, afirmó que las fuerzas chinas realizaron labores de seguimiento y vigilancia «conforme a la ley y la normativa», sin mencionar una expulsión ni un enfrentamiento.
Pekín exigió a Washington que ponga fin «inmediatamente» a este tipo de actividades y aseguró que sus fuerzas en la zona permanecen en estado de alerta.
La Armada de Estados Unidos no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios, según Reuters; Washington suele definir estas misiones como operaciones de libertad de navegación.
La denuncia china por el buque USS Charleston, según el comunicado militar
La denuncia llegó en un comunicado del Mando del Teatro Sur del Ejército Popular de Liberación (EPL), la estructura militar china responsable de esa zona. Su portavoz de la Armada, Yin Gang, sostuvo que China posee una «soberanía indiscutible» sobre las islas Spratly y sus aguas adyacentes, y acusó a Estados Unidos de vulnerar los derechos e intereses soberanos del país asiático y de amenazar la seguridad marítima y la estabilidad regional.
El pronunciamiento es duro en el lenguaje, pero medido en los hechos que describe: Pekín habla de seguimiento y vigilancia del buque, no de una expulsión ni de disparos o abordajes. Un portavoz militar de Filipinas, citado por Reuters, matizó por su parte que el buque estadounidense «no invadió el territorio chino» y que ningún país tiene autoridad para exigir un permiso previo para el «tránsito legítimo por aguas internacionales». Según la misma agencia, la última operación conocida de este tipo de Estados Unidos en el mar de China Meridional tuvo lugar hace más de un año.
El arrecife Sabina, un foco de fricción que no se apaga
El arrecife Sabina, conocido en Filipinas como Escoda, es uno de los principales puntos de fricción entre Pekín y Manila en el mar de China Meridional, una ruta estratégica por la que transita cerca de un tercio del comercio marítimo mundial y donde se superponen las reivindicaciones de China, Filipinas, Vietnam, Malasia, Brunéi y Taiwán. El pasado 18 de septiembre, la Guardia Costera china ya había acusado a una embarcación filipina de provocar una colisión con una patrullera china en aguas próximas a ese mismo arrecife, después de supuestamente ignorar varias advertencias.
La denuncia de este martes se suma a otros roces recientes entre las fuerzas chinas y estadounidenses en estas aguas, como el registrado en agosto de 2025, cuando Pekín aseguró haber «expulsado» al destructor USS Higgins de las inmediaciones del atolón Scarborough, también disputado con Filipinas. Las tensiones en los pasos marítimos estratégicos son un frente que esta casa sigue de cerca: esta misma semana, otro petrolero se incendió en Ormuz tras chocar con una mina naval, en el otro gran cuello de botella del comercio mundial.
Por qué importa
China reclama la soberanía sobre la práctica totalidad del mar de China Meridional, una posición que sus vecinos y Estados Unidos rechazan, y cada tránsito naval estadounidense por la zona se lee en Pekín como un desafío directo. Que el EPL lo denuncie el mismo día, nombrando al buque y al arrecife, convierte un movimiento naval en un mensaje político: la zona sigue militarizada, vigilada y a una mala maniobra de un incidente mayor.
El episodio también se cruza con la relación mayor entre las dos potencias, la misma que está detrás de movimientos como la propuesta atribuida a Putin de una reunión con Trump y Xi para negociar un pacto en Ucrania: Washington y Pekín compiten y se vigilan en varios tableros a la vez, y el mar de China Meridional es hoy el tablero donde sus buques navegan más cerca el uno del otro. Al cierre de esta nota, Estados Unidos no había ofrecido su versión oficial del tránsito del Charleston.