Un ataque israelí en el golfo Pérsico tendría un impacto «devastador» en los mercados energéticos internacionales. Así lo advirtió este miércoles el ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchí, en un mensaje publicado en su cuenta de X en medio de las tensiones por una posible nueva escalada del conflicto en Oriente Medio.
«El impacto devastador que tendría en los mercados internacionales cualquier aventura militar instigada por Israel en la región del golfo Pérsico sigue siendo una de las principales preocupaciones tanto de los proveedores como de los consumidores de gas», afirmó Araqchí, el jefe de la diplomacia iraní.
Ataque israelí en el golfo Pérsico: la advertencia salió de la cumbre del gas en Moscú
Araqchí hizo estas declaraciones al destacar la participación de Irán en la cumbre del Foro de Países Exportadores de Gas (FPEG), celebrada en Moscú, donde se abordaron los mercados mundiales del gas y la seguridad energética. «La diplomacia energética de Irán avanzó durante la cumbre del Foro de Países Exportadores de Gas (FPEG), donde las conversaciones se centraron en los mercados mundiales del gas y la seguridad energética», señaló el ministro.
La advertencia llega después de que medios estadounidenses informaran la semana pasada de que Estados Unidos e Israel habían elaborado planes para reanudar los ataques contra Irán, posiblemente después de las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre. Este mismo miércoles, Teherán ya había acusado a Washington de despreciar la vía diplomática, como contó La Noticia De Hoy en su nota sobre las críticas iraníes a Trump por la tregua.
El pulso por Ormuz y un Brent en torno a los 115 dólares
Entretanto, Irán y Estados Unidos mantienen su pulso por el control del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte mundial de petróleo y gas. Teherán asegura que el estrecho sigue cerrado y desde principios de octubre ha informado de al menos 16 incidentes con buques y petroleros, entre ataques y choques con minas navales, aunque el Comando Central estadounidense (Centcom) aseguró el pasado domingo que más de 3.000 buques comerciales habían atravesado la vía marítima durante los últimos seis meses con apoyo de sus fuerzas.
Las tensiones en la región han impulsado el precio del petróleo Brent, que el pasado viernes alcanzó los 116,72 dólares por barril, su nivel más alto en más de cuatro años, antes de retroceder durante dos jornadas y volver a repuntar este miércoles, cuando cotizaba en torno a los 115 dólares. La escalada regional también se sintió hoy en Arabia Saudí, que interceptó un misil balístico hutí dirigido contra Taif, y en Yemen, donde el aeropuerto de Adén fue evacuado tras la advertencia de los hutíes.
Además, Washington mantiene el cerco naval sobre los puertos iraníes y ha intensificado las sanciones contra Teherán, mientras continúan estancadas las negociaciones para poner fin al conflicto. En ese escenario, la advertencia de Araqchí apunta directamente al bolsillo del mundo: una nueva ofensiva en el Golfo no solo sería un golpe militar, sino también un terremoto para los precios de la energía.