Juraj Cintula, el hombre detenido por disparar y dejar gravemente herido al primer ministro eslovaco, Robert Fico, se declaró culpable durante un interrogatorio ante la Policía el pasado sábado 18 de mayo. Mientras un tribunal debe decidir si lo mantiene en prisión preventiva, la Fiscalía ha pedido esta medida contra el supuesto agresor.
Cintula, de 71 años de edad, expresó su desacuerdo con las políticas de Fico. La acusación policial lo señala por asesinato premeditado, un delito que podría conllevar una pena de entre 25 años y cadena perpetua.
La emisora TA3 informó que Cintula admitió su culpabilidad durante el interrogatorio policial, aunque previamente se había modificado la información sobre si esta confesión había ocurrido ante el juez. El traslado de Cintula al Tribunal Penal Especializado en la localidad de Pezinok se realizó bajo fuertes medidas de seguridad, y allí declarará por primera vez ante el juez.
El perfil del atacante presenta contradicciones notables: aunque se muestra como un crítico de Fico contrario a la violencia, en el pasado se alineó con narrativas ultranacionalistas y racistas. Originario de una región afectada por el alto desempleo debido al cierre de minas de carbón durante anteriores gobiernos de Fico, Cintula también participó en varias protestas antigubernamentales organizadas por la oposición desde diciembre de 2023.
El ataque ocurrió el 15 de mayo, cuando Cintula disparó varias veces contra Robert Fico después de una reunión de gobierno. Aunque el estado del primer ministro es grave, las dos operaciones realizadas, la última el 17 de mayo, ofrecen esperanza y posibilidades de regeneración, según declaró el vicepresidente del gobierno, Robert Kalinak.
A pesar de la mejoría, Kalinak descartó un traslado inmediato de Fico a Bratislava desde el hospital de Banská Bystrice. El proceso de recuperación se considera un verdadero milagro, y la ministra de Sanidad, Zuzana Dolinkova, confirmó que la operación reciente contribuyó a un pronóstico positivo.


