La republicana Ashley Moody ganó este martes la elección especial por el escaño de Marco Rubio.
La republicana Ashley Moody ganó este martes la elección especial por el escaño de Marco Rubio en el Senado de Estados Unidos y retuvo el puesto para su partido en Florida, tras imponerse a la candidata demócrata Angie Nixon, según las proyecciones de Associated Press, NBC, Decision Desk y Fox News. AP la declaró ganadora a las 8:34 de la noche, hora del Este.
Moody ocupaba el escaño desde el 21 de enero de 2025, cuando el gobernador Ron DeSantis la designó para cubrir la vacante que dejó Rubio al convertirse en secretario de Estado de la Administración de Donald Trump. La elección especial de este martes era su primera prueba ante los votantes como senadora, y la superó en una contienda más reñida de lo previsto: las encuestas finales la mostraban con una ventaja corta sobre Nixon.
El escaño de Marco Rubio seguirá en manos republicanas
Con esta victoria, Moody completará los dos años restantes del mandato que Rubio ganó en 2022 y que concluye el 3 de enero de 2029. El resultado evita que los republicanos pierdan un escaño que daban por seguro y les permite concentrar sus recursos en las demás contiendas que decidirán el control de la Cámara Alta.
Nixon, representante estatal demócrata, había convertido la carrera en una de las sorpresas del ciclo al mantenerse cerca de Moody en los sondeos de las últimas semanas, empujada por el voto anticipado y por el descontento con el costo de vida en Florida. Su desempeño, sin embargo, no alcanzó para arrebatarle el escaño a la senadora designada.
De fiscal general de Florida al Senado
Moody, nacida el 28 de marzo de 1975 en Plant City, llegó al Senado después de una carrera completa en el sistema judicial y político de Florida: fue fiscal federal, jueza de circuito en el condado de Hillsborough entre 2007 y 2017 y fiscal general del estado desde 2019 hasta su designación como senadora en 2025, un recorrido que la convirtió en una de las figuras republicanas más conocidas del estado.
En la Cámara Alta se ha alineado con la agenda de la Casa Blanca en inmigración, seguridad fronteriza y confirmaciones judiciales, y su reelección le da ahora un mandato propio, ya no prestado, para seguir en esa línea durante los próximos dos años.
Una noche clave para el equilibrio del Senado
La retención del escaño de Marco Rubio se sumó a un tablero senatorial que se definía estado por estado durante la noche. En Georgia, el demócrata Jon Ossoff logró la reelección frente al republicano Mike Collins, una victoria que su partido necesitaba para mantener vivas sus opciones de recuperar la mayoría en la Cámara Alta.
Para Florida, el mensaje de la jornada fue doble: el estado confirmó su peso como bastión republicano en las dos grandes contiendas de la noche, la gobernación y el Senado, pero ambas carreras se resolvieron por márgenes estrechos que anticipan un mapa mucho más disputado en los próximos ciclos electorales.
El escaño tendrá además una siguiente cita con las urnas: al tratarse de una elección especial por los dos años restantes del período de Rubio, Moody deberá volver a competir en 2028 si quiere un mandato completo de seis años, un horizonte que los dos partidos ya miran como la próxima gran batalla por el Senado en Florida. Su compañero de escaño en el estado es el también republicano Rick Scott, que no enfrentaba elección en este ciclo.
El escrutinio oficial continuará hasta la certificación de los resultados por las autoridades de Florida. Con las proyecciones ya coincidentes de los principales medios y agencias, Ashley Moody seguirá representando a Florida en el Senado de Estados Unidos.