La noticia de que Alessandro Michele, ex diseñador de Gucci, tomará las riendas de Valentino ha causado revuelo en el mundo de la moda. La inesperada marcha de Pierpaolo Piccioli hace tan solo unos días no ha sorprendido tanto a los conocedores de la marca, ya que los nombramientos de directores creativos suelen tardar meses en producirse, sobre todo debido a las cláusulas de no competencia.
Valentino, una casa italiana que crea en casi todas las categorías de la moda, ha encontrado en Michele a alguien capaz de conjurar un tono viral, producir bolsos y zapatos It, conseguir que celebridades que generan mucho dinero se conviertan en embajadoras, supervisar la belleza y la superlativa línea nupcial, todo ello mientras deja una huella indeleble en el panorama de la moda. Michele, gracias a una revisión completa de Gucci en 2015, tiene experiencia en todo esto y, seguramente, tiene la vista puesta en el brazo de alta costura de su nueva casa italiana.
El mundo de la moda se encuentra en un momento de incertidumbre, con la esfera digital sufriendo un duro golpe y los informes de beneficios en todos los ámbitos no son positivos a raíz de la recesión. Sin embargo, el regreso de Michele abre la esperanza de un cambio. El mundo necesita un poco de fantasía. Cuando presentó su innovador debut en Gucci hace casi una década, Nicole Phelps, de Vogue, comentó que “tras un periodo de minimalismo pulido y la sencillez del normcore, la celebración de Michele de un estilo individual que rompe las reglas está resonando”. Ahora, todos esperamos ver cómo este soñador transformará Valentino a partir del 2 de abril.
Con información de Vogue España.


