El vórtice polar registra una perturbación temprana e inédita que aumenta el riesgo de olas de frío en todo el hemisferio norte.
El vórtice polar registra una perturbación temprana e inédita que aumenta el riesgo de olas de frío en todo el hemisferio norte. Meteorólogos citados por la agencia AFP detectaron que el vasto sistema de aire frío que gira sobre el Ártico ya se está debilitando a principios de noviembre, mucho antes de lo habitual, y los científicos admiten que todavía no saben con certeza qué desencadenó un fenómeno que califican como el más anticipado del que se tenga registro.
La advertencia llega desde Washington con los datos del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo. «Hasta donde sabemos, esta es la perturbación más temprana del vórtice estratosférico que se ha observado», dijeron a la AFP los especialistas Tim Stockdale y Frederic Vitart. La agencia meteorológica francesa, Météo-France, coincidió en la dimensión del episodio y lo describió como «un acontecimiento sin precedentes».
Qué es el vórtice polar y por qué importa su debilitamiento
El vórtice polar es un enorme sistema de aire frío y de baja presión que normalmente circula de oeste a este a gran altura sobre el Ártico. Por lo general se fortalece durante el otoño y alcanza su máximo hacia enero. Su debilitamiento suele llegar en la segunda mitad del invierno, normalmente entre enero y marzo, y es entonces cuando el aire extremadamente frío se extiende hacia el sur y alcanza a Europa, América del Norte y Asia.
El problema de este año es el calendario: ese debilitamiento, que en un invierno normal tardaría todavía semanas o meses en aparecer, ya está en marcha a principios de noviembre. Cuando el vórtice pierde fuerza, la masa de aire gélido que mantiene confinada sobre el polo puede desbordarse hacia las latitudes medias, donde se concentra la mayor parte de la población del hemisferio.
Vórtice polar: las ondas de Rossby y el calentamiento súbito
Judah Cohen, climatólogo del Instituto Tecnológico de Massachusetts, explicó que la alteración del vórtice se observa «desde abajo». Las grandes ondas atmosféricas de la capa inferior de la atmósfera, la troposfera, conocidas como ondas de Rossby, pueden ascender, y una elevación lo suficientemente grande hacia la estratosfera polar desencadena un calentamiento rápido conocido como calentamiento súbito estratosférico.
«Eso realmente incrementa la probabilidad de que se produzcan oleadas de aire frío en las latitudes donde se encuentran la mayoría de los centros densamente poblados del hemisferio norte: Estados Unidos, Europa y Asia oriental», advirtió Cohen a la AFP. Traducido a la vida diaria, las grandes ciudades de tres continentes podrían enfrentar episodios de frío extremo en las próximas semanas si la perturbación se consolida.
La posible huella de El Niño
Los científicos creen que el fenómeno puede estar asociado a El Niño de este año, uno de los más intensos jamás registrados. El Niño eleva las temperaturas de la superficie del océano Pacífico y altera los patrones de vientos y precipitaciones alrededor de todo el planeta, con efectos que se encadenan de una región a otra.
Stockdale y Vitart fueron prudentes: reconocieron que aún no se sabe por qué esta perturbación del vórtice polar se produjo tan pronto, aunque coincidieron en que El Niño «podría haber sido un factor que aumentara la probabilidad» de que ocurriera. La incertidumbre, subrayan, no reduce el riesgo: lo que está medido es el debilitamiento, y su adelanto no tiene precedentes en los registros.
Un invierno bajo vigilancia
Por ahora no hay una ola de frío concreta anunciada para una ciudad determinada, y los meteorólogos insisten en que una perturbación del vórtice no garantiza automáticamente un episodio extremo en un lugar concreto. Lo que sí cambia es la probabilidad: con el sistema que retiene el aire ártico debilitado desde tan temprano, cualquier irrupción fría de las próximas semanas encontrará el camino más libre que en un noviembre normal.
Los centros de previsión de Europa y Norteamérica seguirán la evolución de la estratosfera polar día a día. Si el calentamiento súbito se completa, los avisos dejarán de hablar de riesgo para hablar de fechas, y millones de personas en Estados Unidos, Europa y Asia oriental podrían recibir el invierno con una primera gran ola de frío antes de lo previsto.