La Vinotinto Sub-17 femenina cerró este sábado su participación en la fase de grupos del Mundial de la categoría con una derrota 0-2 frente a Japón.
La Vinotinto Sub-17 femenina cerró este sábado su participación en la fase de grupos del Mundial de la categoría con una derrota 0-2 frente a Japón, en el partido correspondiente a la tercera y última fecha del Grupo D, y ahora su continuidad en el torneo de Marruecos depende de los resultados que se produzcan en los grupos E y F.
Con ese marcador, el combinado nacional terminó en la tercera casilla de su zona con tres puntos, producto de su victoria 3-2 ante Zambia y de las derrotas sufridas frente a Francia y Japón. No alcanzó para clasificar de forma directa, reservada a los dos primeros de cada grupo, pero sí para mantenerse con opciones matemáticas de avanzar como una de las mejores terceras del certamen.
Vinotinto Sub-17: los resultados que necesita
El formato del Mundial entrega cuatro boletos a octavos de final para las mejores terceras clasificadas. En la tabla provisional de esos puestos aparecen Polonia, con seis puntos, además de Marruecos, Noruega y la propia Venezuela, pero la definición completa depende de lo que ocurra en los dos grupos que todavía no cierran su calendario.
Para asegurar su presencia entre las 16 mejores del mundo, a la selección que dirige Dayana Frías le conviene una combinación concreta: que Chile, que suma un punto, no derrote a España, y que Australia, también con un punto, no se imponga a México. Son dos resultados que, de producirse en forma de victorias sorpresivas, desplazarían a las venezolanas de la zona de clasificación.
El tercer frente que deben vigilar las criollas es el de Kenia, que llega sin puntos a su compromiso ante Samoa: una victoria keniana solo sería un problema si supera a Venezuela en la diferencia de goles, un apartado en el que el equipo nacional cierra con -3. Dicho de otro modo, las opciones venezolanas son reales y dependen más de que no haya sorpresas que de una carambola improbable.
Un grupo que se definió por detalles
El camino de la Vinotinto Sub-17 en el Grupo D dejó una lectura clara: compitió. La victoria 3-2 sobre Zambia demostró que el equipo tenía gol y carácter para remontar escenarios adversos, mientras que las derrotas ante Francia y Japón, dos selecciones con estructuras formativas consolidadas en el fútbol femenino, marcaron la distancia que todavía separa a Venezuela de las potencias de la categoría.
Esa distancia no borra el mérito del grupo. Terminar tercera en una zona con dos rivales de ese nivel y llegar a la última jornada de la fase con opciones de octavos es un paso dentro del proceso de las categorías menores femeninas venezolanas, que en los últimos años han ganado presencia en los torneos continentales y mundiales.
A esperar con la fe intacta
El cuerpo técnico y las jugadoras seguirán ahora el desenlace de los grupos E y F desde la concentración en Marruecos, con la clasificación ya fuera de sus manos pero todavía al alcance. Si la combinación se da, Venezuela jugará los octavos de final de un Mundial Sub-17 femenino, una instancia que confirmaría el crecimiento de esta generación.
El Mundial Sub-17 femenino de Marruecos reúne a las mejores selecciones juveniles del planeta y funciona como la primera gran vitrina internacional para jugadoras que, en pocos años, alimentarán a las selecciones absolutas. Para Venezuela, cada edición disputada suma horas de roce contra escuelas futbolísticas muy distintas, desde la disciplina táctica japonesa hasta la potencia física europea, un aprendizaje que ninguna gira amistosa reproduce con la misma intensidad competitiva.
El desenlace se conocerá al cierre de la jornada, cuando se completen los partidos restantes de la fase de grupos. Mientras tanto, la Vinotinto Sub-17 mantiene viva la posibilidad de seguir en el torneo, y el fútbol femenino venezolano suma otra experiencia mundialista sobre la que construir. Sigue la cobertura de Deportes en La Noticia De Hoy y el paso de los venezolanos por el exterior, como el doblete de Kevin Kelsy con el Rangers.