El informe anual de Transparencia Internacional (TI) informó este martes que Venezuela se mantiene, por décimo año consecutivo, como el país más corrupto del continente americano.
Según el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC), en el sector público coloca a Venezuela en el puesto más bajo de la lista de países de América, con una puntuación de 13 puntos, cinco menos que en 2018. Esta clasificación refleja la percepción de la corrupción en una escala del 0 (muy corrupto) al 100 (muy baja corrupción).
Venezuela y Haití fueron percibidas como las naciones más corruptas de las Américas en 2014 y 2015, y a partir de 2016 el país petrolero ha superado al insular.
TI a su vez señala que en Venezuela se han malversado sistemáticamente «miles de millones de dólares de dinero público han sido malversados sistemáticamente, beneficiando a unos pocos individuos poderosos y exacerbando la pobreza y la desigualdad».
En el informe también se menciona que, en el país, los «grandes esquemas de corrupción van de la mano con la captura de los sistemas legislativo, regulatorio y judicial por parte de funcionarios de alto nivel para generar poder y evadir el castigo».
La organización también señaló que algunos jueces y fiscales venezolanos están siendo investigados por la Corte Penal Internacional por su intervención, actuación u omisión en abusos, torturas y otros crímenes de lesa humanidad.
En Venezuela, el «pago de sobornos y la cooptación de jueces y fiscales en todos los niveles del sistema de justicia se ha convertido en uno de los principales mecanismos utilizados por las redes delictivas para asegurar la continuidad de sus actividades ilícitas, así como su impunidad», según un informe de Transparencia Internacional.
La corrupción en Venezuela ha comprometido al menos 64.601 millones de dólares, según el «Corruptómetro» de Transparencia Venezuela, que se basa en causas e investigaciones de organismos oficiales dentro y fuera del país.
El año pasado, en el mundo, Venezuela y Siria -también con 13 puntos- ocuparon, después de Somalia (11), las «posiciones inferiores en el índice», que clasifica a 180 naciones y territorios.
En marzo del año pasado, las autoridades pusieron en marcha una operación anticorrupción que se paralizó abruptamente dos meses después sin explicaciones por parte de la Fiscalía y el Gobierno.
Asimismo, expertos han señalado que se mantuvo silencio sobre aspectos clave del proceso, incluyendo el paradero y la responsabilidad del exministro de Petróleo, Tareck El Aissami, quien renunció a su cargo para colaborar con las investigaciones y desde entonces se desconoce su paradero ni el alcance de su responsabilidad en los hechos.


