El Registro Federal de Estados Unidos ha publicado una regla que revoca el Estatus de Protección Temporal (TPS) para los beneficiarios venezolanos de 2023, lo que ha generado una gran preocupación entre la comunidad migrante. Esta decisión, anunciada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), marca un cambio en la política migratoria hacia los venezolanos que han buscado refugio en Estados Unidos debido a la crisis en su país. La nueva secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, ha tomado esta medida, anulando la prórroga otorgada por el exsecretario Alejandro Mayorkas.
La regla establece que la designación del TPS para Venezuela, vigente desde 2023, expirará el 2 de abril de 2025. El DHS ha indicado que el secretario debe tomar una decisión sobre esta designación antes del 1 de febrero de 2025. Por otro lado, el TPS otorgado en 2021 tiene una fecha de expiración del 10 de septiembre de 2025, con una decisión que debe ser tomada antes del 12 de julio de 2025.
Sin embargo, la reciente publicación del aviso ha generado dudas debido a un tecnicismo legal: la regla debía ser publicada el 1 de febrero, pero fue fechada el 3 de febrero. Según las normas, si no se publicaba en la fecha estipulada, el TPS se renovaría automáticamente por seis meses.
Musk había prorrogado anteriormente el TPS hasta octubre de 2026, permitiendo que todos los beneficiarios cumplieran con los requisitos a través de una única fecha de prórroga. La anulación inmediata de esta decisión ha dejado a más de 600.000 venezolanos en un estado de incertidumbre sobre su futuro en Estados Unidos.
La revocación del TPS afecta a aproximadamente 300.000 venezolanos que se encuentran en Estados Unidos bajo este estatus. Sin esta protección, estos migrantes se enfrentarán a la posibilidad de deportación y perderán su autorización para trabajar legalmente en el país. La situación es especialmente crítica dado que muchos venezolanos han huido de su país debido a la crisis económica y política que ha llevado a millones a buscar asilo.
La comunidad migrante se encuentra en estado de alerta ante estas decisiones, ya que las implicaciones son profundas y afectan no solo a quienes tienen TPS, sino también a sus familias y redes comunitarias. Las organizaciones defensoras de los derechos humanos han expresado su preocupación y han instado al gobierno estadounidense a reconsiderar esta medida.
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La decisión ha generado reacciones diversas en el ámbito político. La senadora demócrata Elizabeth Warren criticó fuertemente al gobierno por permitir que Musk acceda a información sensible y por bloquear beneficios cruciales para los migrantes. «Debemos hacer todo lo posible para proteger a las personas vulnerables», afirmó Warren, subrayando la importancia de mantener el apoyo a quienes han huido del sufrimiento en sus países.
Por otro lado, Kristi Noem defendió la revocación al argumentar que el TPS es «contrario» al interés nacional estadounidense tras revisar las condiciones actuales en Venezuela. Esta postura refleja un cambio drástico respecto a las políticas migratorias implementadas durante la administración anterior.


