Las Valkyries ganan el Juego 5 de las Finales de la WNBA y quedan a una sola victoria de un título que parecía imposible hace apenas un año. Golden State se impuso este lunes por 64-55 a las Atlanta Dream en San Francisco, con una defensa asfixiante y una actuación enorme de Kiah Stokes, y se adelantó 3-2 en la serie que define a las campeonas de la temporada.
Stokes firmó 13 puntos, 7 rebotes y 3 tapones, con una efectividad de 5 de 6 en tiros de campo, y volvió a ser el muro sobre el que se sostiene el equipo dirigido por Natalie Nakase. La pívot atraviesa el mejor momento de su carrera justo cuando más importa: suma al menos tres tapones en seis partidos consecutivos de esta postemporada, una racha que iguala la más larga en la historia de los playoffs de la WNBA, un récord que hasta ahora solo había logrado Lisa Leslie en 2003.
Valkyries ganan el Juego 5 con la defensa como bandera
El guion se repitió una vez más en el Chase Center. Atlanta, que necesitaba ganar para no quedar contra las cuerdas, se estrelló contra la defensa de Golden State y terminó con solo 55 puntos, su producción más baja de la serie. Cada posesión del Dream fue una batalla y el público local, vestido de lila, empujó a las suyas en cada jugada grande del último cuarto.
La historia de estas Valkyries no deja de crecer. Golden State se incorporó a la WNBA como franquicia de expansión en 2025 y disputa apenas su segunda temporada en la liga; un año después está a un partido de levantar el trofeo de campeonas, algo inédito para un equipo tan joven. La combinación de defensa colectiva, rotación larga y la experiencia de Stokes en las zonas pintadas ha convertido a las californianas en el equipo más incómodo de estos playoffs.
El Juego 6 será el jueves en Atlanta
La serie se traslada ahora a Atlanta, donde el Dream tendrá que ganar sí o sí para forzar un séptimo y decisivo partido. El Juego 6 se disputará este jueves en el State Farm Arena, a las 12:30 p. m., hora del Este, según el calendario oficial de las Finales. Para Golden State, la misión es clara: cerrar la final en la carretera y coronar una temporada de ensueño; para Atlanta, sobrevivir en casa y devolver la serie a San Francisco.