Uruguay descarta reanudar relaciones con Venezuela mientras Delcy Rodríguez permanezca en el poder. Así lo afirmó el ministro de Relaciones Exteriores uruguayo, Mario Lubetkin, quien sostuvo que la mandataria venezolana carece de legitimidad democrática, en la misma medida en que su Gobierno cuestionó en su momento la de Nicolás Maduro.

Uruguay descarta reanudar relaciones con Venezuela
Consultado sobre si Montevideo contemplaba restablecer los vínculos diplomáticos con Caracas, Lubetkin fue tajante y respondió que de ninguna manera se retomarán. Sus declaraciones fueron recogidas en una entrevista con el diario brasileño Folha de S.Paulo, concedida en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas celebrada en septiembre en Nueva York, y difundidas ahora por medios venezolanos e internacionales.
Uruguay descarta reanudar relaciones con Venezuela sin elecciones
El argumento central del canciller es que en Venezuela nada ha cambiado en lo esencial. Uruguay cuestionó el proceso electoral del que surgió el actual orden político, y Lubetkin razonó que una presidenta que deriva de ese mismo proceso no puede ser reconocida como legítima por su país, máxime cuando Maduro, según recordó el ministro, permanece detenido en Estados Unidos.
Para Montevideo, la condición para normalizar los vínculos es clara y no admite atajos: deben celebrarse elecciones democráticas, con instituciones independientes capaces de certificar quién ganó. Solo entonces, aseguró el jefe de la diplomacia uruguaya, su país estaría dispuesto a establecer relaciones con el ganador legítimo de esos comicios, prácticamente de inmediato.
Una postura sostenida desde 2024
La posición no es nueva. Desde las presidenciales venezolanas de julio de 2024, Uruguay ha mantenido que no puede reconocer a unas autoridades surgidas de un proceso que no ofreció garantías democráticas. La llegada al poder de Delcy Rodríguez, integrante del mismo oficialismo, no modificó ese criterio: la Cancillería uruguaya la considera parte de la misma realidad política que desconoció en Maduro.
El Gobierno de Yamandú Orsi, de signo progresista, ha intentado sostener ese desconocimiento sin cerrar por completo los canales prácticos que afectan a los ciudadanos, un equilibrio que varios países de la región también han buscado frente a Caracas. En foros como el Mercosur y la Celac, Uruguay ha defendido que la salida a la crisis venezolana debe ser electoral, pacífica y verificable, una línea que Lubetkin reafirmó en Nueva York al abordar también la integración latinoamericana y el papel de Estados Unidos en la región. Esa misma exigencia de transparencia electoral atraviesa otros debates actuales sobre Venezuela, como el rechazo al acuerdo petrolero entre Venezuela y EE. UU. por parte de académicos y políticos venezolanos.
Qué significa para los venezolanos
Que Uruguay descarte la normalización implica que, por ahora, no habrá una reapertura plena de la relación bilateral ni un reconocimiento diplomático del Gobierno de Rodríguez. Para la diáspora venezolana y para quienes siguen la transición política del país, el mensaje de Montevideo suma presión internacional a la exigencia de elecciones con garantías, y deja en manos de un futuro proceso electoral cualquier cambio en el vínculo entre ambos países.
Hasta el momento, las autoridades venezolanas no han respondido públicamente a estas nuevas declaraciones del canciller uruguayo. La Noticia de Hoy seguirá el tema y actualizará esta nota si Caracas o la Cancillería de Uruguay ofrecen una réplica o precisiones adicionales.
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