El flamenco Peachy ya tiene justicia.
El flamenco Peachy ya tiene justicia. Un jurado de Nevada declaró culpable este lunes por la tarde a Mitchell Fairbarn, el turista canadiense que el pasado 3 de marzo se llevó al ave desde su hábitat en el hotel y casino Flamingo Las Vegas hasta una habitación, en un caso que la fiscalía calificó de malintencionado y cometido bajo los efectos del alcohol.
El veredicto contra Mitchell Fairbarn
El jurado emitió un veredicto de culpabilidad por un delito grave y un delito menor de crueldad animal contra Fairbarn, originario de Ontario, Canadá. Los miembros del jurado comenzaron a deliberar poco antes del mediodía de este lunes, tras los alegatos finales de la mañana, y anunciaron su decisión por la tarde.
Fairbarn permanece bajo custodia a la espera de la audiencia de sentencia, programada para el 1 de diciembre. Enfrenta una pena de hasta cuatro años de prisión por el delito grave, además de seis meses de cárcel por el delito menor.
Lo que se sabe hasta ahora
- El hecho ocurrió el 3 de marzo: Fairbarn entró al hábitat del Flamingo y se llevó a Peachy, un flamenco chileno de 27 años, hasta una habitación del hotel.
- Cuando la Policía lo localizó, al ave le faltaban entre siete y ocho plumas, tenía restos de sangre en el plumaje y lesiones en las alas.
- La principal evidencia fue el video de seguridad: Fairbarn aparece sosteniendo al flamenco dentro de un ascensor y caminando con él por un pasillo.
- Peachy está bien físicamente, pero muestra mayor ansiedad y nerviosismo durante sus evaluaciones veterinarias.
- La sentencia se conocerá el 1 de diciembre: hasta cuatro años de prisión por el delito grave y seis meses por el menor.
Así quedó Peachy tras el robo
La Policía de Las Vegas acudió al Flamingo después de que el personal de seguridad del hotel informara sobre la desaparición del flamenco. En el juicio se presentó el video en el que se observa a Fairbarn cargando al ave; en las imágenes se escucha a Peachy graznar mientras era manipulado, y los fiscales sostuvieron que el animal sufrió dolor al ser arrastrado por las patas y que el daño fue deliberado, con plumas halladas en el suelo del hotel.
Desde el incidente, el flamenco chileno se encuentra bien físicamente, aunque más ansioso y nervioso durante las evaluaciones, según indicó su veterinaria, Tiffany Moore, directora médica del Lone Mountain Animal Hospital.
La defensa alegó una imprudencia por ebriedad
El abogado defensor, Josh Tomsheck, calificó el hecho como una «estupidez» provocada por el estado de ebriedad de su cliente y aseguró que Fairbarn nunca tuvo la intención de dañar al animal ni de robarlo, un elemento clave en la acusación penal. «No debió haber hecho eso; no debió haber entrado en el hábitat, no debió haber tocado a un ave, no debió haberse llevado a Peachy adentro», dijo Tomsheck. «La verdad es que Mitch estaba borracho. Mitch fue un estúpido. Tomó malas decisiones». Durante el juicio se pudo ver a Fairbarn con la cabeza baja y las manos cubriéndose los ojos.
La fiscal del condado de Clark, Haley Willming, recordó además que el hombre recibió amenazas de muerte tras llevarse al flamenco y que no pudo salir de Estados Unidos cuando su padre falleció, mientras esperaba el juicio. Aunque lamentó esos sucesos, fue tajante: «Nada de esto habría ocurrido si él no hubiera hecho lo que hizo, si no hubiera tomado las decisiones que tomó».
Por qué importa
El Flamingo es uno de los establecimientos más antiguos del Strip de Las Vegas y su hábitat de flamencos, que alberga también colibríes, tortugas y peces koi, es uno de los símbolos más queridos de la ciudad: por eso el caso conmovió a la comunidad y mantuvo la atención de los medios locales durante meses, en una ciudad que esta misma semana vio cómo un jet privado se salía de la pista en el aeropuerto Harry Reid.
John Waudby, defensor de los derechos de los animales en Nevada que recientemente contribuyó a endurecer las leyes estatales contra el maltrato animal, expresó su convicción de que se ha hecho justicia en nombre de Peachy. «Espero que esto envíe un mensaje a cualquiera que pretenda meterse con nuestros animales: en Nevada, eso no se puede hacer», declaró a las puertas del tribunal tras conocerse el veredicto. El caso se suma a otros procesos judiciales que sigue de cerca la comunidad latina en Estados Unidos, como el del ciudadano estadounidense que quedó herido y esposado en un operativo de ICE en Long Beach.