Trump cancela sus mítines en Iowa y Kansas en plena recta final de la campaña. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, suspendió este jueves los dos actos presenciales que tenía previstos para el fin de semana —el sábado en Kansas y el domingo en Iowa— y los sustituirá por participaciones virtuales, a solo unos días de las elecciones de medio mandato del próximo martes.
El Comité Nacional Republicano anunció este jueves la cancelación de la visita a Iowa apenas unas horas después de que el propio mandatario suspendiera el acto programado para el sábado en Kansas. Los dirigentes del partido explicaron que Trump mantendrá su presencia en la campaña mediante mítines virtuales durante las últimas jornadas previas a la votación, en las que los republicanos buscan movilizar a sus votantes para conservar el control del Congreso.
Trump cancela sus mítines en Iowa y Kansas y apuesta por una carrera de 72 horas
«Los votantes de todo el país quieren escuchar al presidente Trump antes del día de las elecciones, y esta carrera contrarreloj de 72 horas supondrá un gran impulso en los últimos días», afirmó el presidente del Comité Nacional Republicano, Joe Gruters, en un comunicado. El ajuste de agenda llega después de una gira intensa: desde octubre, Trump ha encabezado más de veinte mítines por todo el país para reforzar a los candidatos republicanos en los estados clave.
El cambio también dejó un momento de tensión con la prensa. Cuando un reportero le preguntó si la cancelación del viaje a Kansas estaba relacionada con su salud, el mandatario respondió insultándolo y lo llamó «repugnante», sin ofrecer una explicación adicional sobre los motivos del ajuste.
Lo que está en juego el próximo martes
Las elecciones de medio mandato del martes pondrán a prueba la mayoría republicana en el Congreso. Las encuestas reflejan altas posibilidades de que los republicanos pierdan el control de la Cámara Baja frente a los candidatos demócratas, un escenario que elevaría la presión sobre la Casa Blanca en la segunda mitad del mandato. En ese contexto, la campaña demócrata también aprieta el paso: Kamala Harris pidió en Georgia votar contra la «tiranía» de Trump en la recta final.
La batalla por la supervisión de la jornada se libra en paralelo en varios estados: California anunció que desplegará monitores electorales para vigilar a los observadores federales enviados por el Gobierno de Trump. Con los dos grandes actos del fin de semana convertidos en citas virtuales, la última palabra antes de las urnas quedará en manos de las pantallas.