El Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio luz verde este martes, 22 de enero de 2025, a las redadas de migración en lugares que anteriormente se consideraban «protegidos», como escuelas, iglesias y hospitales. Esta decisión marca un cambio drástico en la política migratoria del país, ya que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) revocó una directriz de la administración de Joe Biden que prohibía a las autoridades migratorias realizar arrestos en estos espacios sin la aprobación de un superior.

Trump revoca protección a lugares seguros para migrantes
La medida fue anunciada por un portavoz del DHS, quien argumentó que la decisión «empodera» a los agentes de migración para «seguir las leyes» y capturar a quienes son considerados «criminales extranjeros». «Esta acción faculta a los valientes hombres y mujeres de CBP (Aduanas y Protección Fronteriza) y ICE (Inmigración y Control de Aduanas) para hacer cumplir nuestras leyes de inmigración y atrapar a los extranjeros criminales, asesinos y violadores que han entrado ilegalmente en nuestro país», dijo el portavoz.
La revocación se produce un día después de que Trump asumiera el cargo, reafirmando su promesa de campaña de llevar a cabo una de las mayores campañas de deportaciones en la historia reciente de EE.UU. Este cambio en la política migratoria ha generado una ola de reacciones entre defensores de derechos humanos, quienes advierten sobre el impacto que tendrá en las comunidades migrantes y en el acceso a servicios esenciales.
🔴 Trump autoriza las redadas migratorias en iglesias, escuelas y hospitales. Ya no hay ningún lugar donde un migrante se pueda sentir seguro en Estados Unidos. El nuevo Gobierno decreta que ningún lugar quede fuera del alcance de los agentes de migración https://t.co/1IkHdftfH7
— EL PAÍS (@el_pais) January 22, 2025La directriz que fue revocada había sido emitida por la administración Biden en 2021 e incluía medidas para proteger ciertos espacios donde las personas podrían buscar asistencia sin temor a ser arrestadas. Entre los «sitios protegidos» se encontraban centros educativos, hospitales, lugares de culto, albergues para víctimas de violencia doméstica, funerales, manifestaciones y centros de ayuda tras desastres naturales. El memorando del 2021 argumentaba que «podemos cumplir con nuestra misión sin negar o limitar el acceso de los individuos a la comida, el albergue o la fe».
Sin embargo, el DHS sostiene que muchos «criminales» se están «escondiendo» en estos lugares para evadir arrestos. Esta afirmación ha sido recibida con escepticismo por parte de organizaciones defensoras de los derechos civiles, quienes argumentan que las redadas en espacios sensibles pueden generar un clima de miedo y desconfianza entre las comunidades migrantes, afectando su acceso a servicios vitales.
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La decisión también ha suscitado críticas entre líderes comunitarios y políticos. La senadora demócrata Elizabeth Warren expresó su preocupación en un comunicado: «Esta política no solo es inhumana, sino que también pone en riesgo la seguridad y el bienestar de nuestras comunidades. Las escuelas y hospitales deben ser lugares seguros para todos, independientemente de su estatus migratorio».
Desde su llegada al poder, Trump ha buscado implementar políticas más estrictas en materia migratoria, lo que ha llevado a un aumento en las tensiones entre su administración y los defensores de derechos humanos. La revocación de las directrices anteriores se suma a una serie de acciones que han caracterizado su gobierno, marcando un regreso a tácticas más agresivas para abordar la inmigración.


