El tridente de Philadelphia cerró la pretemporada de la NBA con una exhibición que sonó a aviso para toda la Conferencia Este.
El tridente de Philadelphia cerró la pretemporada de la NBA con una exhibición que sonó a aviso para toda la Conferencia Este. Joel Embiid, Tyrese Maxey y Jaylen Brown se combinaron para anotar 69 puntos en el último compromiso de preparación de los 76ers, en una noche en la que el engranaje ofensivo del equipo funcionó como si la temporada regular ya hubiera empezado.
La presentación dejó sensaciones inmejorables en Philadelphia: fluidez en la circulación del balón, tres anotadores capaces de castigar desde cualquier zona de la cancha y, sobre todo, la impresión de que la flamante incorporación del equipo se acopló al sistema mucho más rápido de lo previsto. Para una franquicia acostumbrada a convivir con la expectativa y la presión, cerrar la preparación así alimenta la ilusión de su afición.
El tridente de Philadelphia, por números
Joel Embiid, el pívot camerunés y figura franquicia, lideró el ataque con 27 puntos, la máxima cifra del partido, a los que sumó 8 rebotes y 5 asistencias, marcando el ritmo del juego desde la pintura y obligando a la defensa rival a colapsar sobre él en cada posesión. Cuando Embiid está sano y agresivo, todo el sistema de los 76ers respira distinto, y esta pretemporada lo ha mostrado en forma.
Tyrese Maxey aportó la velocidad y la electricidad de siempre: 22 unidades y 6 pases de canasta, rompiendo la primera línea defensiva y encontrando a sus compañeros en las esquinas. Y el toque especial de la jornada lo puso Jaylen Brown, que en su primer enfrentamiento contra su exequipo registró 20 puntos, 8 rebotes y 2 tapones, ratificando que su adaptación al quinteto titular va por excelente camino.
Brown, la pieza que cambia el techo del equipo
La llegada de Jaylen Brown era la gran apuesta de Philadelphia para esta temporada, y partidos como este explican por qué. Su capacidad para defender varias posiciones, castigar en transición y anotar sin necesidad de que el sistema gire alrededor de él libera a Embiid y a Maxey de una carga que en campañas anteriores los desgastaba antes de llegar a los playoffs.
Con tres anotadores de este calibre compartiendo cancha, las defensas rivales ya no pueden concentrarse en un solo hombre: si doblan la marca sobre Embiid, Maxey ataca el aro; si cierran el perímetro, Brown castiga desde la media distancia. Esa variedad es, precisamente, lo que Philadelphia llevaba años buscando para dar el salto definitivo en el Este.
Una rotación que por fin acompaña
El otro motivo de optimismo en Philadelphia es que el trío no está solo. La pretemporada sirvió también para probar combinaciones de la segunda unidad y para repartir minutos sin que el equipo se desplomara cada vez que Embiid descansaba, uno de los problemas crónicos de las últimas campañas. Con tres estrellas capaces de sostener el ataque por separado, el cuerpo técnico puede escalonar sus descansos y mantener siempre a un anotador de élite sobre la cancha.
Esa gestión de esfuerzos será clave durante una temporada larga de 82 partidos, en la que el objetivo no es solo clasificar a los playoffs, sino llegar a abril con las piernas frescas y la rotación clara. Si la química mostrada en este cierre de preparación se traslada a los partidos que cuentan, Philadelphia dejará de ser la eterna promesa del Este para convertirse en un problema real para los favoritos.
Lo que viene para los 76ers
Cerrada la pretemporada, los 76ers se perfilan como uno de los aspirantes serios de la Conferencia Este, en una zona donde la competencia por los primeros puestos promete ser feroz desde la primera semana. El verdadero examen, como siempre, será la salud de Embiid y la química de un vestuario que mezcla estrellas consagradas con una incorporación de peso.
La temporada regular pondrá cada cosa en su sitio, pero el mensaje de este cierre es difícil de ignorar: Philadelphia tiene, por fin, un trío capaz de competir contra cualquiera. Puede seguir toda la actualidad del baloncesto y del deporte en nuestra sección de Deportes, donde también contamos por qué cuatro venezolanos estarán en la Serie Mundial 2026 y cómo Baena rescató al Atlético sobre la bocina ante el Espanyol. (Con información de Meridiano)