Los recortes en Barclays alcanzarán este año unos 5.000 puestos de trabajo, el equivalente al 5 % de la fuerza laboral del banco británico, que está utilizando la inteligencia artificial para mejorar su rentabilidad. Así lo informó este jueves en Londres la directora financiera de la entidad, Anna Cross, durante la presentación de los resultados de los primeros nueve meses del año.
El ajuste ya está en marcha: unos 1.000 empleos fueron suprimidos en la primera mitad de 2026 y el banco calcula que los otros 4.000 se eliminarán hacia el final del cuarto trimestre. La mayor parte de los recortes afecta a funciones operativas y de gestión en toda la entidad, con el grueso concentrado en la división de banca minorista del Reino Unido y una parte también en la banca de inversión, sobre una plantilla global que rondaba los 93.000 empleados a finales de 2025.
Recortes en Barclays: la IA detrás del ajuste
El consejero delegado del grupo, CS Venkatakrishnan, señaló que la decisión es «resultado de las inversiones en tecnología que hemos realizado a lo largo de varios años, y que seguimos llevando a cabo», lo que incluye la adopción de la inteligencia artificial. Según explicó, esa tecnología permite optimizar diversos flujos de trabajo y ha reducido la necesidad de ciertos perfiles, como los desarrolladores.
El banco enmarcó el plan en una «reducción estructural» de su base de costes para «generar capacidad de inversión»: simplificar la organización y aumentar la eficiencia impulsado por la IA. Las acciones estructurales de costes sumaron 201 millones de libras en el tercer trimestre y la entidad prevé otros 300 millones en el cuarto, con unos costes totales del grupo de unas 18.500 millones de libras para todo 2026.
Lo que se sabe hasta ahora
Barclays suprimirá unos 5.000 puestos en 2026, el 5 % de su plantilla global de unos 93.000 empleados.
Unos 1.000 empleos ya se eliminaron en la primera mitad del año; los 4.000 restantes caerán antes de que termine el cuarto trimestre.
El grueso del ajuste está en la banca minorista del Reino Unido; también hay recortes en banca de inversión y en perfiles como los desarrolladores.
El anuncio llegó con buenos resultados: el beneficio atribuido subió 17 % en los nueve meses hasta el 30 de septiembre, hasta 5.837 millones de libras.
El banco se encuentra en la fase final de una estrategia de mejora de rendimiento basada en reducir costes.
Ganar más con menos plantilla
El contraste es llamativo: el recorte se anuncia el mismo día en que Barclays comunica que su beneficio atribuido en los nueve meses hasta el pasado 30 de septiembre fue de 5.837 millones de libras, un 17 % más que en el mismo periodo del año anterior, con una cifra de negocio que también creció. Es decir, la entidad no recorta por pérdidas, sino para ganar eficiencia mientras sus cuentas mejoran, en línea con lo que ocurre en otros grandes mercados, donde Wall Street cierra jornadas de ganancias impulsadas por la tecnología.
El caso de Barclays se ha convertido en una de las señales más claras del impacto de la inteligencia artificial sobre el empleo bancario: ya no se trata solo de automatizar tareas sueltas, sino de rediseñar la estructura completa de un banco global. Para el Reino Unido, donde la inflación repuntó al 3,5 % en septiembre, la pregunta de fondo es cuántos de estos puestos reaparecerán en otros perfiles y cuántos simplemente desaparecerán de la banca tradicional.
Por qué importa
Lo que hoy anuncia uno de los mayores bancos británicos es el patrón que se repite en todo el sector financiero: la IA deja de presentarse como una ayuda para el empleado y pasa a justificar, con cifras concretas, miles de salidas. Los recortes en Barclays marcan el tono de lo que otros bancos europeos y estadounidenses podrían anunciar en los próximos trimestres.