Las protestas en Puerto Rico por la luz reunieron este sábado a varios cientos de personas frente a las oficinas.
Las protestas en Puerto Rico por la luz reunieron este sábado a varios cientos de personas frente a las oficinas que la empresa LUMA Energy comparte con la sede de la estatal Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) en San Juan, en una manifestación contra la subida de la factura eléctrica y los frecuentes apagones que afectan a la isla.
El edificio amaneció custodiado por un despliegue policial mientras los manifestantes coreaban «lucha sí, entrega no». En las pancartas se leían mensajes como «Los aumentos son insostenibles», «Basta ya» y «Protesto por los niños con condiciones especiales», según recogió la agencia EFE, presente en la protesta de este sábado.
La protesta en Puerto Rico por la luz nació en las redes
La convocatoria nació de forma orgánica en las redes sociales, impulsada por comerciantes desesperados por la nueva subida de la factura. Uno de sus rostros más visibles es Christian Delgado Ortiz, dueño de un negocio en Bayamón que tuvo que cerrar en septiembre y que contó en redes que su factura pasó de 300 a 3.500 dólares.
Delgado Ortiz convocó la protesta antes de dejar la isla en busca de oportunidades en Estados Unidos. «Mi familia se queda. Se quedan mis papás, mis sobrinos… y siento que era un compromiso y tenía que hacerlo», dijo el comerciante, cuyo caso se convirtió en símbolo del malestar de los pequeños negocios puertorriqueños con el costo de la energía.
Una tarifa récord de 33,85 centavos por kilovatio hora
El detonante es la tarifa que entró en vigor a principios de octubre: 33,85 centavos de dólar por kilovatio hora (kWh), un aumento del 18,5 % con respecto al trimestre anterior. Se trata de una tarifa récord en la isla, que supera con creces el promedio que se paga en Estados Unidos, país del que Puerto Rico es un Estado Libre Asociado.
LUMA Energy reaccionó por escrito y aseguró que «el aumento en la factura de electricidad es una preocupación que compartimos con las familias y los comercios de Puerto Rico». El consorcio reiteró que no compra el combustible, no genera electricidad ni aprueba aumentos en las tarifas, y se sumó al llamado de los clientes para buscar soluciones que ataquen la raíz del problema y reduzcan los costos de generación.
Por su parte, la gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González, propuso esta semana eximir a los ciudadanos del pago del impuesto sobre ventas y uso (IVU) en los alimentos preparados durante los meses de noviembre y diciembre, como una medida de alivio ante el encarecimiento del costo de la vida en la isla.
La jornada de San Juan se suma a un sábado de malestar por el costo de la vida en varios países, con protestas contra el coste de la vida en Italia y manifestaciones en Francia que dejaron 135 detenidos. En Puerto Rico, los manifestantes dejaron claro que su reclamo no termina con esta marcha: piden respuestas concretas frente a una factura que, aseguran, ya no pueden pagar.