Las protestas en Francia viven este sábado 31 de octubre su tercera jornada de movilizaciones contra el alto costo de la vida.
Las protestas en Francia viven este sábado 31 de octubre su tercera jornada de movilizaciones contra el alto costo de la vida, y el Gobierno respondió con un despliegue que el propio Ministerio del Interior calificó de excepcional: unos 70.000 policías y gendarmes estarán en las calles de todo el país ante un día considerado de riesgo muy elevado, en plena festividad de Halloween.
Las autoridades contabilizaron para este sábado unas 350 acciones de protesta en todo el territorio, con una participación estimada de entre 350.000 y 450.000 personas, según una fuente policial citada por la agencia AFP. Otra fuente consultada por la misma agencia describió el ambiente como un clima preinsurreccional, una expresión que resume el temor oficial a que se repitan los disturbios de hace dos semanas.
Protestas en Francia: el recuerdo de los disturbios del 17 de octubre
El despliegue se explica por lo ocurrido el pasado 17 de octubre, cuando entre 550.000 y 800.000 personas participaron en las marchas y la jornada terminó con escenas de caos, saqueos de comercios, incendios de edificios públicos y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. El entorno del ministro del Interior, Laurent Nuñez, advirtió el viernes que episodios de violencia urbana comparables a los de ese día están previstos durante toda la jornada del sábado, sobre todo a partir de la caída de la noche.
El balance acumulado también pesa: el Ministerio del Interior cifra en 1.193 los policías y gendarmes heridos desde mediados de septiembre, cuando comenzó el ciclo de movilizaciones contra la carestía. Frente a los numerosos llamamientos al saqueo detectados en las redes sociales, Nuñez ya había adelantado el jueves que el dispositivo de protección de comercios aplicado el 24 de octubre sería renovado y reforzado.
París, con una sola marcha autorizada y toque de queda
En la capital, las autoridades solo autorizaron manifestaciones alejadas de los centros urbanos. El único recorrido aprobado en París es el propuesto por la prefectura, entre la Porte de Bagnolet y la Porte de Charenton, en la periferia de la ciudad, mientras que otros trayectos previstos para la jornada fueron prohibidos. Además, se decretó un nuevo toque de queda en determinados sectores parisinos para las noches del sábado al domingo y del domingo al lunes, entre las 23:00 y las 06:00, una medida que se ha multiplicado en distintas ciudades francesas en los últimos días.
Más de mil agentes municipales estarán movilizados durante el fin de semana en París y el Ayuntamiento aseguró haber retirado del espacio público elementos que pudieran utilizarse para causar daños. En Burdeos, la prefectura autorizó la marcha, a diferencia de la semana anterior, aunque prevé una jornada difícil y posibles acciones violentas. En Lyon, la manifestación aprobada quedó alejada del centro, que aún muestra las huellas del 17 de octubre, cuando un edificio de la oficina de turismo fue incendiado.
Los comercios se blindan tras perder millones
Entre los comerciantes predominan la tensión y el temor renovado, según la Alianza del Comercio, que representa a grandes cadenas y establecimientos del centro urbano. La red de Cámaras de Comercio e Industria recordó que, de los 2.500 comercios afectados por los disturbios anteriores, 600 todavía no han podido reabrir. El viernes, numerosos establecimientos reforzaban sus protecciones con paneles de madera, especialmente en los alrededores del barrio de la Ópera de París.
La jornada francesa se suma a una semana de tensión social en Europa, marcada también por la huelga general en Italia contra la carestía, mientras en América Latina la actualidad de Ecuador pasa por el debate de su presupuesto para 2027. En Francia, el desarrollo de las marchas de este sábado definirá si el operativo logra contener una protesta que el Gobierno considera la más riesgosa del otoño.