El Packers 23-13 Cowboys de este domingo por la noche en Lambeau Field se construyó temprano y se administró sin sobresaltos: Jordan Love lanzó para 276 yardas, conectó un pase de touchdown con Matthew Golden y anotó otro por tierra, y Green Bay llegó al descanso con un 17-0 que Dallas nunca estuvo cerca de remontar en el cierre de la Semana 6 de la NFL.
Lo que se sabe hasta ahora
- El Packers 23-13 Cowboys se jugó este domingo en el Lambeau Field de Green Bay, en el Sunday Night Football de la Semana 6 de la NFL, y terminó con victoria local confirmada en la API de ESPN (evento 401873007).
- Jordan Love completó 23 de 41 pases para 276 yardas, con 1 touchdown y 1 intercepción, y sumó una anotación terrestre de una yarda en el segundo cuarto.
- Matthew Golden fue su mejor socio: 6 recepciones para 104 yardas y el touchdown de 9 yardas que abrió el marcador en el primer cuarto.
- Dak Prescott cerró con 34 de 54 pases para 258 yardas, 1 touchdown y 2 intercepciones; el único envío de anotación de Dallas llegó a 44 segundos del final, con pase de 6 yardas a Ryan Flournoy y la conversión de dos puntos fallida.
- El pateador novato Trey Smack aportó tres goles de campo para Green Bay (25, 44 y 29 yardas).
- Los Packers quedaron con marca de 4-2 y los Cowboys cayeron a 2-4, con su segunda derrota consecutiva.
Packers 23-13 Cowboys: un 17-0 al descanso que Dallas no pudo discutir
Green Bay golpeó en su primera serie con autoridad: Love movió la ofensiva 90 yardas y, tras convertir dos terceras oportunidades largas, encontró a Golden en la zona de anotación con un pase de nueve yardas a 4:43 del primer cuarto. El novato ya había castigado a la secundaria vaquera con una recepción de 37 yardas en esa misma serie, la jugada más larga de los locales en toda la noche.
En el segundo cuarto, Smack amplió la ventaja con un gol de campo de 25 yardas y Love la llevó al terreno de lo contundente con su acarreo de una yarda a 23 segundos del descanso: 17-0. Dallas, en cambio, se fue al vestuario sin puntos, con Prescott presionado y con dos entregas que terminarían pesando en el guion: las intercepciones de Evan Williams y Brandon Cisse frenaron cualquier intento de reacción antes de que tomara vuelo.




