Jalen Hurts no volverá a jugar esta temporada. Los Philadelphia Eagles y la agente del quarterback, Nicole Lynn, confirmaron este lunes que el mariscal de campo fue diagnosticado con trombosis venosa profunda y embolia pulmonar bilateral, es decir, coágulos de sangre que viajaron desde sus piernas hasta ambos pulmones, y que el tratamiento con anticoagulantes le impide participar en cualquier actividad de fútbol americano mientras dure la medicación.
Lo que se sabe hasta ahora
El diagnóstico de Jalen Hurts se conoció este lunes en un comunicado conjunto de los Eagles y de su agente, Nicole Lynn: trombosis venosa profunda y embolia pulmonar bilateral.
Hurts se encuentra clínicamente estable y sin limitaciones funcionales significativas, según el comunicado.
El tratamiento consiste en medicamentos anticoagulantes; mientras los tome, no podrá participar en ninguna actividad de fútbol americano.
El equipo y su representante anticipan una recuperación completa, sin efectos a largo plazo, y el quarterback se mantendrá junto al plantel haciendo trabajo de acondicionamiento.
Hurts ya había sido colocado el sábado en la lista de reserva de lesionados y se perdió el partido del domingo ante los Carolina Panthers.
Jalen Hurts: un golpe en la pantorrilla que terminó en los pulmones
La historia comenzó el 4 de octubre, en el partido contra Los Angeles Rams, cuando Hurts recibió un golpe con los tachones de un rival en la pantorrilla izquierda. El quarterback informó de la molestia al cuerpo médico tras el entrenamiento del 8 de octubre y volvió a practicar al día siguiente, antes de que el equipo viajara a Londres para enfrentar a Jacksonville.
En la capital británica, los especialistas le diagnosticaron inicialmente una trombosis venosa superficial en la pantorrilla izquierda, un cuadro menor que no le impidió jugar ese partido: Hurts fue titular ante los Jaguars y lanzó para 220 yardas y un touchdown. Pero las pruebas posteriores y el seguimiento médico revelaron una condición mucho más seria: la trombosis venosa profunda y los émbolos que llegaron a ambos pulmones obligaron a detener por completo su actividad deportiva.
Los coágulos de sangre son una de las afecciones más delicadas para un deportista profesional, porque el tratamiento con anticoagulantes es incompatible con un deporte de contacto: cualquier golpe fuerte puede provocar una hemorragia interna. Por eso, aunque Hurts se siente bien y su pronóstico es favorable, no hay atajos: no volverá a los emparrillados hasta terminar la medicación y recibir el alta médica.
Un diagnóstico con precedentes delicados en el deporte
No es la primera vez que los coágulos frenan a una estrella en pleno pico de su carrera. En el baloncesto, Chris Bosh vio terminar su etapa en la NBA por episodios repetidos de coágulos, y en 2025 Victor Wembanyama fue apartado el resto de la temporada por una trombosis venosa profunda en un hombro. Los especialistas suelen insistir en lo mismo que hoy repite el comunicado de los Eagles: detectado a tiempo y con el tratamiento completo, el pronóstico de recuperación total es alto, pero el regreso al contacto no admite apuros.
Tanner McKee toma el mando de unos Eagles contra las cuerdas
La baja es un golpe durísimo para Philadelphia. Hurts, de 28 años, es el Jugador Más Valioso del Super Bowl que los Eagles ganaron en febrero de 2025 y el eje de toda la ofensiva. Sin él, el equipo quedó en manos del joven Tanner McKee, selección de sexta ronda del draft de 2023, que debutó como titular el domingo ante Carolina con 215 yardas y un touchdown en una derrota por 45-15 que dejó a los Eagles con marca de 2-4 en la temporada.