Néstor Corredor asumió la dirección de Venezuela para el Mundial U23 de béisbol con una consigna clara.
Néstor Corredor asumió la dirección de Venezuela para el Mundial U23 de béisbol con una consigna clara: competir con la misma ambición del Clásico Mundial.
La selección venezolana disputará el torneo en Nicaragua del 6 al 15 de noviembre y compartirá el Grupo B con Japón, Corea del Sur, Cuba, Gran Bretaña y Sudáfrica. Su debut será el viernes 6 de noviembre frente al conjunto sudafricano, en el inicio de un camino en el que el equipo criollo defiende el prestigio ganado por el béisbol venezolano en la categoría.
Néstor Corredor y la ambición de Venezuela
En una entrevista en el pódcast El Infield, Néstor Corredor explicó qué significa ponerse al frente del equipo nacional. «Cada vez que te pones el nombre de Venezuela en el pecho es un reto que tienes que afrontar con la mayor ambición. Y vamos con la misma ambición del Clásico Mundial, que es salir a ganar», expresó el mánager.
Corredor contó también el trabajo que hubo detrás de la convocatoria. Cuando recibió el cargo, le entregaron una lista con 400 nombres de peloteros elegibles e hizo al menos 12 selecciones distintas, pensando en los escenarios posibles si alguna organización negaba el permiso de un jugador convocado.
«Este torneo sub-23 no es avalado por MLB y eso limita muchísimo los permisos. Dicho esto, no le quita méritos a este grupo, porque al analizar te encuentras con buen pitcheo, gran defensa, agresividad en las bases y bateo oportuno», explicó el estratega sobre el equipo que finalmente logró reunir.
Los permisos de MLB dejaron nombres fuera
La falta de aval de las Grandes Ligas fue el principal obstáculo para completar el roster. Varios equipos se negaron a autorizar a sus peloteros, entre ellos dos nombres de peso que eran elegibles: Jackson Chourio y Luis Lara, campeones de la Serie Mundial con los Cerveceros de Milwaukee.
Sobre Chourio, Corredor detalló que su nivel de grandeliga hacía especialmente difícil el caso: no había manera de asegurar su contrato con un seguro que protegiera al jugador y a su organización. Otros clubes, directamente, respondieron con un no rotundo a la solicitud de la federación.
El mánager reveló además que varios peloteros estaban dispuestos a asumir las consecuencias y a aceptar el llamado aunque sus equipos no lo autorizaran. El cuerpo técnico decidió no hacerlo: «Como hombres de béisbol decidimos no poner a nadie en riesgo de meterse en problemas con sus equipos», afirmó.
El futuro de la selección absoluta
Pese a las ausencias, en el cuerpo técnico reina el optimismo. Corredor considera que lo logrado por Venezuela en el Clásico Mundial encendió en los jóvenes el deseo de vestir el uniforme nacional, y ve en este grupo, con peloteros de 20 y 21 años, a una parte importante del futuro de la selección absoluta y del próximo Clásico.
Con esa mezcla de ambición y renovación, Venezuela llega a Nicaragua a medirse con potencias como Japón y Corea del Sur en su grupo. El primer examen, ante Sudáfrica el 6 de noviembre, marcará el tono de un torneo en el que Corredor y sus muchachos ya dejaron claro que no van a participar: van a salir a ganar.