Sahara Ray, la modelo y diseñadora de trajes de baño australiana que saltó a la fama mundial en 2016, murió la noche del domingo a los 34 años en un hospital, rodeada de su familia. La noticia fue confirmada por sus propios familiares al portal TMZ, que dio la primicia este lunes, y desde entonces la replican medios como USA Today, Page Six y Entertainment Weekly. «Falleció anoche rodeada de su familia en el hospital. Era muy querida», dijo la familia en su breve comunicado, sin revelar la causa de la muerte.
La muerte de Sahara Ray llega pocos meses después del momento más importante de su vida personal: en enero de este año fue madre por primera vez. Su hija, llamada Snow, nació tras un embarazo que la modelo había compartido paso a paso con sus seguidores, incluido el anuncio, el 25 de enero, de que esa misma noche le inducirían el parto. Su última publicación en Instagram, en julio, fue una foto junto a la bebé con un mensaje que hoy se lee como una despedida: «Todo mi corazón, bebé Snow».
Sahara Ray y el salto a la fama junto a Justin Bieber
El nombre de Sahara Ray se hizo conocido en todo el mundo en agosto de 2016, cuando fue fotografiada de vacaciones con Justin Bieber en Hawái, en unas imágenes que dieron la vuelta a los portales de entretenimiento. Antes ya había sido vinculada sentimentalmente con el cantante australiano Cody Simpson. Aquella exposición disparó su carrera: su cuenta de Instagram llegó a reunir cerca de 900.000 seguidores y su marca propia, Sahara Ray Swim, se convirtió en su proyecto central como diseñadora de trajes de baño.
Hija del legendario surfista australiano Tony Ray, Sahara creció entre tres mundos: nació en Australia y pasó su infancia viajando entre su país, California y Hawái, siguiendo la carrera de su padre en los circuitos de olas grandes. Ella misma contó que cada invierno pasaba meses en la costa norte de Hawái mientras su papá competía, una crianza entre playas que después se reflejó en el estilo de su marca y en su imagen pública.
Su lucha contra el síndrome de Guillain-Barré
En 2024, Sahara Ray contó públicamente el capítulo más duro de su vida: padecía el síndrome de Guillain-Barré, un trastorno neurológico poco frecuente en el que el sistema inmunitario ataca los nervios. La enfermedad apareció tras un grave accidente de tránsito, cuando un conductor ebrio la atropelló, y la dejó parcialmente paralizada: según relató entonces, no podía caminar y se movía principalmente en silla de ruedas y con andador. Pese a ese diagnóstico, meses después logró llevar adelante su embarazo y dar a luz a su hija.
Hasta el momento, la familia no ha informado si la muerte guarda relación con esa condición ni ha ofrecido ningún otro detalle médico. Tampoco se ha anunciado dónde ni cuándo serán las despedidas, mientras colegas y seguidoras dejan mensajes en sus redes: entre las primeras reacciones estuvieron las de las modelos Becky Hearn y Sabrina Zada, que la despidieron públicamente.
Lo que se sabe hasta ahora
Los datos confirmados son pocos y claros: Sahara Ray murió la noche del domingo 18 de octubre en un hospital, acompañada por su familia; tenía 34 años; la causa de la muerte no ha sido revelada; y deja una hija, Snow, nacida en enero. Todo lo demás que circula en redes sin fuente debe tomarse con cautela hasta que la familia o las autoridades informen más. Su historia queda como la de una modelo que construyó su propia marca, superó una parálisis parcial y alcanzó a vivir apenas unos meses de su maternidad.