El Ministerio de Exteriores de la Autoridad Palestina ha expresado su crítica hacia las declaraciones realizadas por el ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, y el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, en relación a las sanciones impuestas por Estados Unidos a los colonos israelíes por sus actos violentos contra palestinos en Cisjordania.
En un comunicado publicado en la cuenta oficial de Twitter del ministerio, se menciona que si bien acogen con satisfacción la decisión de Estados Unidos, considerándola en interés de la paz en la región, ven las declaraciones de los ministros israelíes extremistas como la máxima expresión del colonialismo y del racismo.
El Ministerio de Exteriores palestino ha condenado enérgicamente las palabras de ambos ministros. Bezalel Smotrich ha calificado las sanciones como una «campaña inmoral» que busca desacreditar a Israel, mientras que Itamar Ben Gvir ha afirmado que los propios colonos son víctimas de violencia y ha recordado los crímenes cometidos por los colonos, como el robo de tierras palestinas y los numerosos ataques a propiedades, vehículos, viviendas y lugares sagrados.
Estas declaraciones se producen en respuesta a la orden ejecutiva del presidente estadounidense, Joe Biden, en la que se señala que los niveles de violencia de los colonos, junto con el desplazamiento forzado de personas y la destrucción de propiedades, representan una grave amenaza para la paz, la seguridad y la estabilidad de Cisjordania, Gaza, Israel y la región de Oriente Próximo.
Cisjordania y Jerusalén Este han experimentado un recrudecimiento de la violencia desde principios de 2023, especialmente después de los ataques llevados a cabo por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) el 7 de octubre. Esto ha incluido numerosos ataques por parte de colonos y del Ejército israelí contra palestinos y localidades palestinas, resultando en más de 372 muertos y el desplazamiento de cientos de personas. El año 2023 se convirtió en el más mortífero desde que se comenzaron a contabilizar las muertes en 2005, con un total de 507 palestinos fallecidos.
En Cisjordania, aproximadamente 700.000 colonos judíos viven en colonias consideradas legales por Israel y en asentamientos considerados ilegales incluso por el Gobierno israelí. Según el Derecho Internacional, la colonización de territorios ocupados militarmente se considera un crimen de guerra.
Información por: Europa Press.


