Milei inaugura templo evangélico en la Patagonia y convierte la fe en bandera de gobierno.
Milei inaugura templo evangélico en la Patagonia y convierte la fe en bandera de gobierno. El presidente de Argentina, Javier Milei, inauguró el nuevo auditorio de la Iglesia Evangélica Bautista «Jesús es Rey» en la provincia de Neuquén, donde reafirmó el concepto de la «moral como política de Estado» a pocos días de la llegada del papa León XIV al país suramericano.
Durante su alocución en la Patagonia argentina, el mandatario recurrió a pasajes bíblicos para argumentar que la conducción económica y social de su gestión se orienta hacia la defensa del derecho a la vida, la propiedad privada y la libertad bajo principios judeocristianos.
Milei inaugura templo y defiende la disciplina fiscal desde el púlpito
En su discurso, Milei defendió la disciplina fiscal y el equilibrio presupuestario frente a las propuestas de gasto público tradicional, señalando que la verdadera justicia consiste en la sostenibilidad técnica y el respeto a los valores institucionales. El mensaje enlaza su programa económico de ajuste con una justificación moral y religiosa que el mandatario viene repitiendo en sus apariciones públicas.
La presencia del Ejecutivo en este centro de culto refleja, además, la consolidación de los lazos institucionales de su gobierno con los sectores socioreligiosos del país, un espacio que representa a más del 17 % de la población argentina, según datos académicos recientes citados en la cobertura del acto.
Un gesto calculado antes de la visita del papa León XIV
El jefe de Estado expresó también su beneplácito por la visita oficial del papa León XIV, pautada entre el 8 y el 11 de noviembre, y destacó el acontecimiento como una oportunidad de reflexión nacional sobre la ética y los principios sociales.
La inauguración del templo en Neuquén se produce, así, en la antesala de una de las visitas más sensibles del calendario argentino: la del primer pontífice que pisa el país en años, en un contexto de tensión histórica entre Milei y el Vaticano que ambos gobiernos han intentado reconducir con gestos de acercamiento.
Con este acto, el presidente argentino refuerza su alianza con el electorado evangélico, un sector en crecimiento en toda América Latina y cada vez más cortejado por los líderes de la región, mientras se prepara para recibir al Papa en una visita que pondrá a prueba ese equilibrio entre la fe evangélica que hoy lo arropa y la Iglesia católica que congrega a la mayoría histórica del país.
El acercamiento de Milei a las iglesias evangélicas no es nuevo: desde su llegada a la Casa Rosada, el presidente ha multiplicado los gestos hacia ese electorado, que lo respaldó de forma visible durante su ascenso político y que hoy forma parte de la conversación pública argentina con un peso que ningún gobierno puede ignorar.
La visita del papa León XIV, entre el 8 y el 11 de noviembre, añadirá otra capa a ese mapa religioso: Argentina, el país del papa Francisco, recibirá a su sucesor en medio de un debate abierto sobre el papel de la fe en la vida pública, un debate que Milei ha decidido protagonizar desde su propio púlpito político.
Analistas locales leen la inauguración de Neuquén como una señal doble: hacia adentro, la consolidación de una base social y religiosa que comparte su discurso de orden moral y disciplina económica; hacia afuera, un mensaje de que su gobierno llega a la cita con el Vaticano con la casa ordenada y con un discurso de valores que pretende compartir con el pontífice.
El templo inaugurado en Neuquén se suma a la red de congregaciones evangélicas que crece en la Patagonia y en todo el país, un fenómeno social que las encuestas vienen registrando desde hace años y que la política argentina, tradicionalmente atenta al peso de la Iglesia católica, ha empezado a cortejar con actos como el de este fin de semana en el sur del país.