Merz orgulloso de Alemania fue el mensaje central del canciller Friedrich Merz este sábado en Múnich, donde reclamó el orgullo nacional.
Merz orgulloso de Alemania fue el mensaje central del canciller Friedrich Merz este sábado en Múnich, donde reclamó el orgullo nacional para su bloque conservador y pidió no cedérselo a la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), el partido que hoy lidera las encuestas en el país.
«Estoy orgulloso de Alemania; no se lo cederemos a otros», dijo Merz en su discurso ante el congreso anual de la Unión Socialcristiana (CSU), el partido hermano bávaro de su Unión Cristianodemócrata (CDU). El canciller, que atraviesa una profunda crisis de popularidad, presentó a la alianza conservadora que forman ambas fuerzas como la respuesta frente a los «crecientes peligros por los extremistas en el interior y las potencias extranjeras en el exterior», y denunció una polarización creciente que atribuyó a los extremos de derecha y de izquierda.
Merz orgulloso de Alemania: un ataque directo contra AfD
Sobre AfD, principal partido de la oposición, Merz fue especialmente duro: aseguró que «trabaja cada día para desestabilizar Alemania, para dejar abandonada a Ucrania, difundir la narrativa rusa y aislar a Alemania». La advertencia conecta con el debate europeo sobre la guerra, en el que Washington también mueve sus piezas, como cuando Marco Rubio afirmó que la guerra de Ucrania se reduce al Donbás y que Kiev y Moscú tendrán que hacer concesiones.
El canciller tampoco ahorró críticas a La Izquierda, que tras ganar las elecciones regionales en Berlín negocia con el Partido Socialdemócrata (SPD), socio de coalición del bloque conservador en el Gobierno federal, y con Los Verdes una alianza para gobernar la capital. Acusó a esa formación de «incitar al odio de forma abierta y desvergonzada contra los judíos, contra la policía, contra el derecho a la existencia de Israel», y rechazó una vez más sus planes de expropiar a las grandes inmobiliarias privadas.
Rusia, la Bundeswehr y las reformas en el centro del discurso
En clave europea, Merz sostuvo que está en juego la «libertad» del continente ante la «amenaza masiva» que supone Rusia, a la que responsabilizó de haber conmocionado el orden de seguridad europeo y de esforzarse por desestabilizar a Alemania. Ante los ciberataques, sabotajes e intentos de atentado contra infraestructuras críticas que atribuyó a Moscú, apostó por invertir más en los cuerpos y fuerzas de seguridad. «Gracias a los soldados, por estar dispuestos a defender nuestra libertad con el arma en la mano si hace falta», subrayó. «Estamos orgullosos de vosotros, estamos orgullosos de la Bundeswehr», añadió, en referencia a las fuerzas armadas alemanas.
En el terreno económico, defendió las reformas estructurales de su Gobierno para mantener los puestos de trabajo y una industria productiva, y reiteró su promesa de bajar los impuestos a la electricidad. También recordó el pacto alcanzado con el presidente francés, Emmanuel Macron, para debilitar los objetivos de emisiones fijados para la industria del automóvil: si el Consejo Europeo lo aprueba, celebró, «la prohibición del motor de combustión ha desaparecido de la mesa», porque su bloque está «al lado de los conductores, de la industria y de la innovación tecnológicamente abierta».
Lo que se sabe hasta ahora
- El escenario: congreso anual de la CSU en Múnich, este sábado 24 de octubre, con Merz como orador principal del bloque conservador.
- La frase: «Estoy orgulloso de Alemania; no se lo cederemos a otros», dirigida contra AfD, que lidera las encuestas.
- Contra Rusia: la acusó de desestabilizar Alemania y Europa y prometió más inversión en seguridad y en la Bundeswehr.
- En economía: defendió sus reformas, prometió bajar los impuestos a la electricidad y celebró el pacto con Macron sobre el motor de combustión.
El discurso llega en un momento delicado para Merz: con AfD al frente de los sondeos y La Izquierda avanzando en Berlín, el canciller intenta recuperar para el centro conservador dos banderas, el orgullo nacional y la seguridad, que la ultraderecha ha hecho suyas en los últimos años.