Las madres de presos políticos volvieron a alzar la voz este viernes 6 de noviembre en Barquisimeto, durante un homenaje a Carmen Teresa Navas.
Las madres de presos políticos volvieron a alzar la voz este viernes 6 de noviembre en Barquisimeto, durante un homenaje a Carmen Teresa Navas, la mujer que falleció el pasado 17 de mayo a los 82 años tras pasar 16 meses buscando de cárcel en cárcel a su hijo, Víctor Hugo Quero, un detenido que murió bajo custodia del Estado sin que ella lograra verlo. La exigencia fue la misma de siempre, dicha esta vez en su nombre: libertad inmediata para todos los presos políticos de Venezuela.
El homenaje se realizó en el foro «El rol de la mujer en el proceso de transición», celebrado en el Colegio de Ingenieros del estado Lara, con una disertación encabezada por Dignora Hernández, también expresa política. «Quiero resignificar el valor del dolor. Carmen Teresa Navas sufrió, buscó a su hijo, pero Carmen Teresa Navas son todas las madres que están acá, que tienen todavía a sus hijos tras las rejas», señaló Hernández, en una frase que resume el sentido del acto: el caso de Navas como espejo de cientos de familias.
Madres de presos políticos: 322 detenidos, según Foro Penal
La ONG Foro Penal contabilizó hasta octubre 322 presos políticos en Venezuela. Detrás de esa cifra hay, en la mayoría de los casos, una madre que recorre centros de detención, espera visitas que no llegan y sostiene económicamente a un hijo encarcelado. Las asistentes al foro de Barquisimeto llegaron con los carteles y las fotografías de los suyos, como hacen en cada protesta y en cada audiencia.
Miriam González, de 62 años, es madre de Yonathan Medina, de 40, recluido en la sede del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) de la Zona Industrial 1 de Barquisimeto. Yonathan había sido excarcelado en 2019 tras ser señalado por el caso de presunto magnicidio contra Nicolás Maduro, pero el pasado diciembre fue detenido de nuevo por la misma razón, cuenta su madre, que asegura haberlo podido ver una sola vez en los 11 meses que lleva detenido.
El caso de Tony Rodríguez, detenido por transacciones en Binance
Una realidad similar vive Tania Azuaje, madre de Tony Rodríguez, recluido en el Cicpc de la calle 30 de Barquisimeto. Rodríguez fue acusado de terrorismo, legitimación de capitales, asociación para delinquir y delitos de odio por presuntamente ejecutar transacciones en la plataforma Binance. Según contó su madre, no le permitieron escoger a su abogado y le impusieron uno público, una queja que se repite en los procesos contra detenidos por motivos políticos.
Los dos testimonios muestran los dos extremos del mismo patrón: detenciones que se prolongan por meses con visitas mínimas y defensas que las familias consideran impuestas. Para las madres presentes en el foro, esos casos no son excepciones sino la norma de un sistema en el que el castigo se extiende, de hecho, a todo el grupo familiar.
Carmen Teresa Navas, el nombre que convocó el homenaje
Navas se convirtió en símbolo de esa espera: a los 82 años recorrió durante 16 meses los centros donde creía que podía estar su hijo, sin lograr verlo antes de que él muriera bajo custodia del Estado, y falleció ella misma el 17 de mayo pasado. Que el homenaje llevara su nombre buscaba exactamente lo que dijo Hernández: que su historia no se cierre con su muerte, sino que siga nombrando la de las madres que continúan la búsqueda.
Las voces reunidas en Barquisimeto se alzan, en palabras de las propias convocantes, no solo para recordar la espera, sino para ratificar la exigencia de libertad inmediata para todos los presos políticos en Venezuela. El foro cerró con esa demanda dirigida a las autoridades, en una semana en la que los familiares de detenidos han multiplicado sus actos públicos en varias ciudades del país. Más noticias del tema están en la sección de Venezuela de La Noticia De Hoy.