El Tribunal Superior de Antioquia condenó en sentencia de segunda instancia a Santiago Uribe Vélez, el hermano del expresidente Álvaro Uribe Vélez, a 28 años y tres meses de prisión, por homicidio agravado, concierto para delinquir y crímenes de lesa humanidad, por su participación en la conformación y dirección del grupo paramilitar “Los 12 Apóstoles”, muy activo en la década de los 90, en el sureste y nordeste antioqueño, con afectación especial en los municipios de Yarumal, Campamento y Valdivia, en donde cerca de 600 ciudadanos fueron asesinados por este grupo paramilitar y se desplazó a miles de campesinos, muchas de cuyas fincas fueron robadas.
Las operaciones de este grupo paramilitar recibieron el apoyo de la cúpula de las Fuerzas Armadas en el departamento (Ejército, Policía y DAS), la mayoría de terratenientes de la zona y un importante sector de empresarios antioqueños (banqueros, industriales y comerciantes). El otro grupo paramilitar que contribuyeron a crear los hermanos Uribe Vélez fue el Bloque Metro.
Sin embargo, el expresidente Álvaro Uribe fue juzgado y condenado en primera instancia por un delito penal menor, también ligado al tema del paramilitarismo. Se trató del soborno a testigos en actuación penal y fraude procesal. El Tribunal Superior de Bogotá revocó la condena de primera instancia, en una decisión dividida de dos votos contra uno, pero la Fiscalía y las víctimas interpusieron el recurso de casación ante la Corte Suprema de Justicia como última instancia resolutoria del caso. A su vez la condena contra Santiago Uribe, también fue apelada por la defensa y será juzgada en última instancia por la Corte Suprema de Justicia en su Sala de Casación Penal. De esta manera será el máximo tribunal de la justicia colombiana, la Corte Suprema, quien defina la suerte de los hermanos Uribe Vélez.
Contra el expresidente Álvaro Uribe se han abierto muchas investigaciones por sus vínculos con el narcotráfico y el paramilitarismo, pero ninguna de ellas ha avanzado. Desde su juventud, cuando fue director de la Aerocivil y la mafia del narcotráfico (Pablo Escobar, los Ochoa, los Rodríguez Gacha, etc.) puso a funcionar pistas de aterrizaje para sus aeronaves, que recibieron licencia de funcionamiento de la Aerocivil como aquella de Tranquilandia en el Caquetá, donde se encontró el helicóptero de Alberto Uribe Sierra, padre de Álvaro y Santiago. Hechos anteriores a su presidencia, como las masacres de El Aro y La Granja y el asesinato del abogado Jesús María Valle, o durante su gobierno, como los falsos positivos que generaron más de 6.400 asesinatos de jóvenes inocentes presentados por las Fuerzas Armadas como muertos en combate para simular avances en su lucha contra la guerrilla. Álvaro Uribe Vélez es el gran inspirador del paramilitarismo en Colombia, con su doctrina de la “Seguridad Democrática” que ha inspirado a la ultraderecha nazi fascista del país en su lucha contra toda reforma democrática.

