La coalición de izquierda Nuevo Frente Popular (NFP) ganó las elecciones legislativas en Francia este domingo, obteniendo entre 160 y 215 de los 577 escaños de la Asamblea Nacional, según las primeras proyecciones. Sin embargo, el NFP no logró la mayoría absoluta necesaria para gobernar por sí solo.
La alianza oficialista del presidente Emmanuel Macron quedó en segundo lugar con entre 150 y 180 escaños, seguida del partido ultraderechista Agrupación Nacional (RN) y sus aliados con entre 115 y 152 diputados. Estos resultados suponen un revés para la líder ultraderechista Marine Le Pen, quien fracasó en su intento de lograr la mayoría absoluta.
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La efectiva política de no dispersión de votos adoptada por todo el arco político, con excepción de RN, logró contener el avance de la ultraderecha, que había obtenido el 33,15% en la primera vuelta. La participación alcanzó un 26,63% a mediodía, muy superior a la de 2022 y la más alta desde 1989.
Mélenchon exige primer ministro izquierdista
El líder izquierdista Jean-Luc Mélenchon celebró los resultados, asegurando que los electores franceses evitaron «el peor escenario posible». Mélenchon, cuya alianza carece de mayoría absoluta, exigió al presidente Macron que nombre a un primer ministro izquierdista.
En un discurso pronunciado en París, Mélenchon consideró que los resultados «confirman la derrota del presidente y de su coalición» y le pidió que «no intente escapar de esa derrota con subterfugios». Por su parte, Macron pidió «prudencia» y festejó que su alianza de centroderecha «sigue bien viva».


