Jesús Owono portero del FC Andorra es hoy el nombre que se repite en todas las conversaciones del fútbol español.
Jesús Owono portero del FC Andorra es hoy el nombre que se repite en todas las conversaciones del fútbol español. Es el guardameta que abandonó su portería en el tiempo añadido del Tenerife-Andorra y chocó con Jesús de Miguel en la disputa de un balón dividido. El delantero, de 30 años, murió este martes, y desde entonces Owono vive la otra cara de la tragedia: insultos, amenazas y un linchamiento en redes sociales que lo llevó a cerrar su cuenta de Instagram.
El guardameta ecuatoguineano, de 25 años, no ha hecho ninguna declaración pública. Su entorno asegura que está destrozado y que su única intención es pedir perdón en privado a la familia del delantero fallecido. Esta es su historia: la de un portero criado en San Sebastián que llegó a debutar en Primera División y que hoy afronta el momento más duro de su carrera por una jugada fortuita, un lance de juego que salió terriblemente mal.
El minuto que lo cambió todo
El partido entre el CD Tenerife y el FC Andorra, de la Segunda División española, se jugaba el lunes 2 de noviembre en el estadio Heliodoro Rodríguez López, con 2-2 en el marcador y el tiempo añadido ya en marcha. Owono salió de su portería para disputar un balón dividido e impactó con la rodilla en el pecho de Jesús de Miguel, que cayó desplomado sobre el césped.
El delantero sufrió una parada cardiorrespiratoria en el mismo campo. Los servicios médicos lograron reanimarlo y recuperar su pulso antes de trasladarlo de urgencia al Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria, mientras el árbitro expulsaba al portero con tarjeta roja directa —el acta consignó un impacto con fuerza excesiva— y el encuentro quedaba suspendido. El estado de De Miguel empeoró durante la noche y el Tenerife confirmó su muerte este martes a primera hora. Tenía 30 años.
Jesús Owono portero: de Bata a debutar en Primera División
Jesús Lázaro Owono Ngua nació el 1 de marzo de 2001 en Bata, Guinea Ecuatorial. Su madre emigró a San Sebastián en busca de oportunidades laborales y él pudo reunirse con ella cuando tenía ocho años. Creció en la capital guipuzcoana, aprendió euskera y se integró en la sociedad vasca, donde muy pronto decidió que quería ser portero.
Su formación pasó por el Antiguoko, uno de los clubes de cantera más reconocidos de Gipuzkoa; la Real Sociedad, que lo fichó a los 12 años; el Deportivo Alavés, al que llegó con 16; y el Club San Ignacio. El 2 de enero de 2022 debutó en Primera División con el Alavés, precisamente frente a la Real Sociedad, y disputó 20 partidos con el primer equipo vitoriano. En 2025 llegó cedido al FC Andorra y el club del Principado terminó fichándolo en propiedad, con un contrato de dos temporadas y opción a dos más. En las últimas jornadas se había adueñado de la titularidad en el equipo de Carles Manso.
Con la selección de Guinea Ecuatorial debutó el 25 de marzo de 2019, en un amistoso ante Arabia Saudita, y suma 47 internacionalidades. Su gran noche llegó en la Copa África 2021, cuando detuvo el penalti decisivo de la tanda ante Malí y clasificó a su país, por primera vez en su historia, a unos cuartos de final del torneo continental.
De los gritos de «asesino» al cierre de sus cuentas
El acoso comenzó antes incluso de que se confirmara la muerte del delantero. Mientras los sanitarios atendían a Jesús de Miguel sobre el césped, desde una parte de la grada del Heliodoro empezaron a escucharse gritos de «asesino» dirigidos al portero. Después, su cuenta de Instagram, @1owono, se llenó de insultos, mensajes amenazantes y comentarios racistas.
Owono restringió primero los comentarios de su perfil y finalmente decidió cerrar la cuenta, mientras su perfil en X permanece sin actividad desde hace aproximadamente dos años. Un accidente deportivo se transformó así en una condena pública contra un futbolista que, como han subrayado su club y sus compañeros, salió a disputar un balón como hace en cada partido. El FC Andorra ha negado públicamente que el guardameta tuviera intención alguna de hacer daño.
«Destrozado»: quiere pedir perdón a la familia
Según contó el periodista Iván Álvarez en El Partidazo, de la Cadena COPE, Jesús Owono se encuentra muy afectado por lo ocurrido. Desde su entorno remarcan que nunca tuvo intención de lastimar a su rival y definen la jugada como una acción que salió «terriblemente mal».
La intención del portero, de acuerdo con esa misma información, es comunicarse de manera privada con la familia de Jesús de Miguel para trasladarle sus disculpas, su solidaridad y su disposición a ayudar, antes de cualquier pronunciamiento público. El Andorra lo está arropando en estos días, a la espera de que el guardameta decida cuándo y cómo retomar su actividad.
Investigación judicial y posible sanción deportiva
El caso también tiene una derivada judicial. La Policía Nacional de España, a través de su Grupo de Homicidios en Santa Cruz de Tenerife, abrió diligencias para esclarecer el fallecimiento. El Tribunal Superior de Justicia de Canarias explicó que la apertura de una investigación es el procedimiento habitual cuando una muerte se produce por causas no naturales, incluidos los accidentes, y que ello no significa que exista un delito ni que el portero haya sido declarado responsable penalmente.
En esa misma línea, el fiscal jefe de Santa Cruz de Tenerife, José Luis Sánchez-Jáuregui, consideró muy difícil que los hechos deriven en un proceso penal, precisamente porque el impacto ocurrió durante una acción de juego. En el plano deportivo, el artículo 102 del Código Disciplinario de la Real Federación Española de Fútbol contempla sanciones de entre cuatro y doce partidos para las jugadas de esta gravedad, una decisión que queda en manos del Comité de Competición.
Mientras el fútbol español despide a Jesús de Miguel, el debate sigue abierto: dónde termina la pasión de una grada y dónde empieza el linchamiento contra un portero de 25 años que compartía con el delantero la misma ilusión por un balón dividido.