La Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) se enfrenta a un cambio drástico en su operación tras la decisión del gobierno israelí de prohibir sus actividades en territorio israelí, una medida que entra en vigor hoy, 30 de enero de 2025. Este cierre marca el final de más de 75 años de apoyo a los refugiados palestinos y se produce en un contexto de tensiones crecientes entre Israel y la agencia, acusada de encubrir a combatientes del grupo terrorista Hamás.
La decisión de Israel, respaldada por dos leyes aprobadas en octubre de 2024, prohíbe a la UNRWA operar dentro de sus fronteras y establece que no podrá mantener contacto con autoridades israelíes. La Corte Suprema de Israel confirmó esta prohibición el miércoles, argumentando que las leyes solo aplican en «el territorio soberano de Israel» y no afectan las operaciones de la misma en Cisjordania y Gaza. Sin embargo, el impacto inmediato se siente con el cierre de la sede de la UNRWA en Jerusalén Este, donde empleados y servicios han sido evacuados.
El vicealcalde de Jerusalén, Arieh King, celebró el cierre, describiendo a la UNRWA como una «entidad ilegal» y acusándola de educar a los palestinos en contra de Israel. «Estamos celebrando el primer día de la ley contra la UNRWA», declaró frente a la sede vacía. Esta postura refleja un cambio radical en la política israelí hacia una agencia que ha sido fundamental para proporcionar servicios básicos a millones de palestinos en la región.
Desde su creación en 1949, la UNRWA ha brindado educación, atención médica y asistencia social a aproximadamente seis millones de refugiados palestinos en Gaza, Cisjordania, Líbano, Siria y Jordania. Sin embargo, tras el ataque del movimiento islamista Hamás el 7 de octubre de 2023, las relaciones entre Israel y la UNRWA se deterioraron aún más. Las autoridades israelíes han acusado a empleados de la agencia de participar en actos terroristas y socavar la seguridad nacional.
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A pesar del cierre en Israel, la UNRWA continuará operando en las regiones ocupadas. Sin embargo, las restricciones impuestas dificultarán su capacidad para coordinar esfuerzos humanitarios y educativos. La falta de contacto con las autoridades israelíes plantea serias preocupaciones sobre cómo se garantizarán los servicios básicos para los palestinos que dependen completamente de esta agencia.
La comunidad internacional ha expresado su preocupación por las consecuencias humanitarias del cierre. La UNRWA es vista como un salvavidas para millones que enfrentan condiciones difíciles tras años de conflicto. La interrupción de sus servicios podría dejar a muchos sin acceso a atención médica esencial y educación.


