El juicio al futbolista Dani Alves por presunta violación en un boliche de Barcelona ha comenzado en España.
El ex defensor de la Selección de Brasil se enfrenta a una pena de nueve años de prisión y al pago de una indemnización de 150.000 euros a la presunta víctima, cuya identidad se mantiene protegida.
La joven declarará a puertas cerradas y protegida por un biombo para evitar confrontación visual con el acusado.
La defensa de Dani Alves sostiene que la relación fue consentida y que no hubo violencia ni coacción por parte del futbolista. Por su parte, la letrada de la joven exige una condena de 12 años de cárcel para Alves, además de una compensación económica por las secuelas físicas y psicológicas que habría sufrido su representada.
Asimismo, Inés Guardiola, abogada del futbolista, insistió que los Mossos d’Esquadra lo estaban investigando desde la noche de los hechos, cuando la víctima presentó la denuncia contra él, realizando una “investigación a sus espaldas”.
También reclamó que sufrió la vulneración al derecho a la defensa y vulneración a la presunción de inocencia “mediante una campaña mediática y un sometimiento tendencioso, con un goteo constante e incesante de informaciones para presentarlo como un agresor sexual, provocando el convencimiento social de que es culpable”.
La audiencia del juicio durará tres días y contará con la declaración de 28 testigos.


