La incautación de cocaína más reciente de la Armada Nacional de Colombia se produjo en aguas del mar Caribe colombiano.
La incautación de cocaína más reciente de la Armada Nacional de Colombia se produjo en aguas del mar Caribe colombiano, donde unidades de Guardacostas interceptaron dos embarcaciones tipo Go Fast que transportaban 2.001 kilogramos de clorhidrato de cocaína. La operación se desarrolló de forma combinada con la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial del Sur (JIATF-S) de Estados Unidos y terminó con cinco personas detenidas, según informó este sábado el presidente Abelardo de la Espriella.
El mandatario dio a conocer el resultado en su cuenta de X, donde celebró el golpe contra las organizaciones narcotraficantes. «Este cargamento representa una afectación superior a los 92 millones de dólares a las finanzas de las organizaciones criminales», apuntó De la Espriella, que destacó además la participación combinada de las fuerzas colombianas y estadounidenses en el operativo.
La incautación de cocaína se cerró con 80 bultos recuperados del mar
Durante la interdicción, los tripulantes de una de las motonaves intentaron deshacerse del cargamento arrojando parte de los paquetes al mar para evadir a las autoridades. No lo lograron: las unidades de Guardacostas desplegaron labores de búsqueda y recuperación en la zona y rescataron 80 bultos que contenían 2.000 paquetes rectangulares, de acuerdo con el reporte oficial de la Armada.
El material recuperado fue sometido a las pruebas del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía, que confirmaron que se trataba de clorhidrato de cocaína con un peso total de 2.001 kilogramos. Los cinco ocupantes de las embarcaciones y las dos motonaves quedaron a disposición de las autoridades competentes para su judicialización.
Un golpe de más de 92 millones de dólares contra las mafias
El valor estimado del cargamento explica la magnitud del operativo. Con una afectación superior a los 92 millones de dólares a las finanzas de las organizaciones criminales, la incautación se ubica entre los decomisos marítimos más grandes reportados en el Caribe colombiano en las últimas semanas. Cada paquete recuperado del agua cuenta en esa cuenta: los narcotraficantes arrojaron parte de la carga al mar precisamente para intentar que el operativo terminara sin evidencia, pero la búsqueda de los guardacostas permitió recuperar los 80 bultos completos.
«No permitiremos que utilicen nuestros mares para inundar de droga al mundo», sentenció el presidente al anunciar el resultado, en un mensaje en el que calificó la operación como «otro golpe contundente a las mafias del narcotráfico». El anuncio lo hizo el propio mandatario este sábado, antes de que la institución naval entregara detalles adicionales del procedimiento.
Las dos embarcaciones tipo Go Fast son el medio predilecto de las organizaciones que mueven cocaína por el Caribe: lanchas rápidas, de bajo perfil y capaces de cubrir en pocas horas la distancia entre la costa colombiana y los puntos de trasbordo en alta mar. Por eso la interdicción combinada con la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial del Sur de Estados Unidos, que aporta vigilancia aérea y marítima en la zona, resulta clave para detectarlas antes de que entreguen la carga.
Más de cinco millones de dosis que no llegarán a las calles
Según la Armada, el decomiso evitó que más de cinco millones de dosis de cocaína llegaran a los mercados ilegales internacionales, que era el destino del cargamento interceptado en el Caribe. De la Espriella sostuvo que la operación impidió que esa droga se convirtiera en dosis para las calles y sentenció que a los narcotraficantes «se les acabó la tranquilidad» en los mares colombianos.
La interdicción se suma a la estrategia de cooperación militar entre Colombia y Estados Unidos en el Caribe, que en las últimas semanas ha incluido desde el despliegue de helicópteros Black Hawk en la base de Tolemaida hasta la llegada de los drones MQ-9A Reaper prestados por Washington, dentro de una ofensiva combinada contra las rutas del narcotráfico en la región.
Las autoridades no detallaron la identidad de los cinco detenidos ni la organización criminal a la que pertenecería el cargamento, dos datos que quedan en manos de la investigación que adelanta la Fiscalía tras la incautación.