Haley Stevens respalda a Mike Rogers, el candidato republicano al Senado por Míchigan.
Haley Stevens respalda a Mike Rogers, el candidato republicano al Senado por Míchigan, en un gesto que sacudió la recta final de las elecciones intermedias. La congresista demócrata confirmó su apoyo este domingo durante un servicio religioso en la iglesia Perfecting Church de Detroit, donde apareció junto a Rogers apenas dos días antes de la votación del martes 3 de noviembre.
El respaldo tiene un peso especial por su origen: Stevens compitió este año por la candidatura demócrata a ese mismo escaño y perdió las primarias de agosto, por un margen estrecho, frente a Abdul El-Sayed, el candidato oficial de su partido. Al cruzar la línea partidista y apoyar al republicano, la congresista profundiza la fractura interna de los demócratas de Míchigan en el peor momento posible para su organización.
Haley Stevens respalda a Mike Rogers en Detroit
La escena se produjo en Detroit, la ciudad más poblada del estado y uno de los bastiones demócratas de Míchigan. Stevens también difundió su decisión en un video publicado por su campaña, en el que presenta su apoyo a Rogers como una postura personal y una expresión honesta de su fe. Cuestionada por respaldar al republicano en medio de los ataques de ese partido contra la religión musulmana de El-Sayed, Stevens negó que su decisión sea antimusulmana y la defendió como una elección de conciencia.
El escaño en disputa es el que deja vacante el senador demócrata Gary Peters, que no busca la reelección, y es uno de los asientos que pueden decidir la mayoría del Senado. Rogers, excongresista y antiguo presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, ya compitió por el Senado en 2024 y perdió por unos 19.000 votos, por lo que su campaña considera el apoyo de Stevens una señal de voto cruzado a pocas horas de la apertura de las urnas.
Trump celebra el gesto y El-Sayed resta importancia
El presidente Donald Trump celebró la decisión en su red Truth Social, la calificó de valiente y describió a Stevens como una demócrata muy respetada, con llegada a las comunidades afroamericana y judía del estado. El elogio presidencial convierte el respaldo en algo más que una disputa local: es un trofeo de campaña para los republicanos en un estado que ambas fuerzas consideran decisivo.
El-Sayed, por su parte, restó importancia al anuncio y aseguró que no se centra en la congresista, sino en los millones de votantes restantes de Míchigan. Su campaña afronta ahora el reto de cerrar filas en las últimas 48 horas, mientras la cobertura de las intermedias sigue sumando episodios de tensión, como el fallo que despejó la elección al Senado en Alaska.
Un escaño clave en la batalla por el Senado
La carrera de Míchigan forma parte del mapa que decidirá el control del Congreso, el mismo escenario que analizamos en nuestra cobertura de las elecciones intermedias en EE. UU. y en el que la última encuesta nacional de NBC News muestra a los votantes pidiendo un contrapeso al presidente. Que una congresista demócrata en ejercicio respalde públicamente al candidato republicano, dos días antes de votar y en una iglesia de Detroit, es el tipo de imagen que las campañas sueñan y que los estrategas del partido contrario temen.
Míchigan es, además, un estado donde las carreras se deciden por puñados de votos y donde cada comunidad cuenta: el voto afroamericano de Detroit, el voto obrero de los suburbios industriales y el voto árabe y musulmán de Dearborn han inclinado elecciones recientes, y ambos partidos los han cortejado durante meses. Por eso un respaldo cruzado, llegado desde dentro del propio Partido Demócrata y amplificado por el presidente, ocupa titulares nacionales en la víspera de la jornada electoral y obliga a la campaña de El-Sayed a gastar sus últimas horas explicando una foto en lugar de pidiendo el voto.
El martes, los votantes de Míchigan dirán si el gesto de Stevens mueve votos reales o queda como un episodio de la fractura demócrata. Por ahora, la fractura es pública, tiene foto y tiene el aplauso del presidente.