La tensión entre los pilotos de Fórmula 1 y la Federación Internacional del Automóvil (FIA) ha alcanzado un nuevo nivel tras las recientes sanciones impuestas a Max Verstappen y Charles Leclerc por el uso de lenguaje malsonante en conferencias de prensa.
Este miércoles, la Asociación de Pilotos de Grandes Premios (GPDA) emitió un comunicado en redes sociales, desafiando la autoridad de la FIA y pidiendo un trato más respetuoso y adulto hacia los competidores.
Comunicado de la FIA
El comunicado de la GPDA destaca que los pilotos son profesionales que ofrecen un espectáculo emocionante cada fin de semana y que el uso de palabras malsonantes no siempre debe interpretarse como un insulto.
En este sentido, la GPDA hace una clara distinción entre el lenguaje ofensivo y el uso casual de expresiones en contextos informales, como describir condiciones adversas o problemas mecánicos con los autos.
La organización también instó al presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, a reflexionar sobre su propio tono y lenguaje al dirigirse a los pilotos, sugiriendo que sus comentarios sobre el “lenguaje indecente” son inapropiados.
Verstappen, campeón del mundo con Red Bull, fue sancionado tras utilizar una palabrota para describir su auto durante una rueda de prensa en el Gran Premio de Singapur en septiembre. Por su parte, Leclerc recibió una multa de 10,000 euros tras un comentario similar en la conferencia posterior al Gran Premio de Ciudad de México.
Las sanciones han generado un debate sobre la severidad de las reglas impuestas por la FIA y su impacto en la imagen del deporte.
La GPDA ha criticado abiertamente las multas monetarias, argumentando que no son adecuadas para el deporte y pidiendo transparencia sobre cómo se utilizan esos fondos. George Russell, director de la GPDA y piloto de Mercedes, sugirió que las multas podrían destinarse a financiar comisarios permanentes para mejorar la seguridad y regulación en las carreras.
La asociación ha solicitado durante tres años que la FIA comparta detalles sobre la asignación de estas multas.
Además, el comunicado menciona incidentes pasados relacionados con las normas sobre joyería y ropa interior resistente al fuego, donde varios pilotos, incluido Lewis Hamilton, han expresado su descontento con lo que consideran reglas excesivas e innecesarias.
Hamilton incluso sugirió que había un elemento racial en las críticas del presidente Ben Sulayem hacia el uso del lenguaje por parte de los pilotos.
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La respuesta colectiva de la GPDA refleja un creciente descontento entre los pilotos por lo que consideran una falta de respeto hacia su profesionalismo y madurez. La carta abierta concluye con un llamado a colaborar constructivamente con todos los involucrados en el deporte para mejorar su imagen y funcionamiento.
Con el Gran Premio de Las Vegas programado para finales de noviembre, queda por ver cómo reaccionará la FIA ante esta creciente presión y si se tomarán medidas para abordar las preocupaciones planteadas por los pilotos.


